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La
sobreinfección por VHD en un paciente previamente infectado
por VHB puede ocurrir en un portador sin lesiones hepáticas
o en un paciente con hepatitis crónica activa.
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La
sobreinfección por VHD en un paciente previamente infectado
por VHB puede ocurrir en un portador sin lesiones hepáticas o en
un paciente con hepatitis crónica activa. En el primer caso la infección
por virus D provoca un cuadro clínico que puede simular una hepatitis
aguda B, sin embargo se debe sospechar sobreinfección por VHD cuando
el anticore VHB de la clase IgM resulta negativo y no hay
antígeno e
de VHB lo cual indica que la infección por VHB se encuentra inactiva.
También, aunque con menor frecuencia, se puede producir la sobreinfección
en un paciente con hepatitis B crónica activa; en este caso el cuadro
clínico sugiere una reactivación del proceso de fondo, pero a menudo
se produce un proceso inflamatorio hepático severo.
DIAGNÓSTICO ETIOLÓGICO
Dado que el VHD coexiste siempre con VHB, solo está justificado
buscar intencionadamente marcadores para hepatitis D en aquellos
que tiene presentes marcadores para hepatitis B, en especial HBsAg.
Existen cuatro marcadores que es posible investigar
para establecer el diagnóstico de hepatitis D, dos de ellos son
indirectos y representan la respuesta inmune del hospedero a la
infección y dos de ellos son directos y representan componentes
virales. Los marcadores indirectos son anticuerpos antivirus D (anti-VHD)
los cuales pueden ser de la clase IgG y de la clase IgM. Los marcadores
directos que pueden ser detectados tanto en el suero como en los
hepatocitos son el ácido ribonucleico específico del virus (RNA-VHD)
y el antígeno D (Ag D).
Anticuerpos antivirus D. Los primeros en
aparecer son los anticuerpos de clase IgM para ser sustituidos posteriormente
por los de clase IgG. Se detectan por ensayo inmunoenzimático (ELISA)
o mediante radioinmunoensayo (RIA). Están presentes poco después
del inicio de los síntomas, pero los títulos se incrementan hasta
en 8 a 12 semanas. Anti- VHD IgM presente en suero se correlaciona
bien con infección activa, se puede encontrar en forma transitoria
en pacientes con enfermedad autolimitada y persistentemente
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positivo
en pacientes con enfermedad crónica activa. Anti-VHD IgG habla de
contacto con el agente, los niveles pueden ser bajos en infecciones
autolimitadas, pero se encuentran altos en enfermedad crónica.
Antígeno Delta. Puede ser detectado tanto
en suero como en los hepatocitos; en estos últimos mediante técnicas
de inmunohistoquímica (inmunofluorescencia-inmunoperoxidasa),
su detección en tejido hepático indica replicación viral y es considerado
como el método con el cual hay que comparar otras pruebas que detecten
infección. Para su detección en suero mediante ELISA o RIA, es necesario
tratar la muestra con detergentes para exponer el antígeno que se
encuentra cubierto por HBsAg. En suero es posible detectarlo solo
en fases precoces de la infección, antes que aparezca el anticuerpo
específico en su contra (Anti VHD), ya que al antígeno queda atrapado
en inmunocomplejos y dificulta su detección; en ese caso es necesario
utilizar técnicas de inmunoblot. No es un método habitual para la
detección de infección en la población general, es más utilizado
para investigación.
RNA del virus Delta. Con las técnicas
actuales es posible detectar el RNA-VHD tanto en suero como en tejido
hepático. Las técnicas de hibridación requieren de grandes cantidades
de RNA por lo que su sensibilidad cuando se utilizan en forma aislada
es limitada. Las técnicas con amplificación del material genómico
como es la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) incrementan
la sensibilidad, aunque la complejidad es mayor y requieren un paso
previo de transcripción reversa de RNA a DNA. Puede realizarse en
forma cualitativa y cuantitativa.
La detección persistente de RNA-VHD en suero correlaciona
bien con persistencia de la replicación y por tanto mal pronóstico.
Su detección cada día es mayor gracias a la disponibilidad de las
técnicas de biología molecular y a la disminución en sus costos.
Para la detección en tejido hepático las técnicas de hibridación
in situ son de utilidad. La presencia de RNA-VHD en hígado
indica infección activa.
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