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En
la actualidad se cuenta con un método serológico para
el diagnóstico de hepatitis por el virus VHE.
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Un
estudio realizado en Kuwait, en pacientes con infección por VHE
identificó IgM en 44% de los infectados a un mes y en ninguno a
los 12 meses, mientras que la IgG anti-VHE fue detectable en 98%
durante el brote y en 100% a los 12 meses de seguimiento.
Este estudio sugirió que los anticuerpos IgM para
VHE declinan rápidamente después de una infección aguda, pero que
los anticuerpos IgG persisten hasta por un año en muchos de los
pacientes.
En la actualidad se cuenta con un método serológico
para el diagnóstico de hepatitis por el VHE, mediante la identificación
de anticuerpos neutralizantes en muestras de suero y la neutralización
del virus en cultivo de células permisivas. Este ensayo se ha propuesto
como una prueba confirmatoria en el diagnóstico basado en el inmunoensayo
de ELISA.
Una técnica de gran apoyo para el diagnóstico
de infecciones por el VHE, lo constituye la prueba de detección
del ARN viral en muestras de heces de los individuos infectados,
mediante el ensayo de reacción en cadena de la polimerasa (RT-PCR).
Para la obtención de mejores resultados las muestras que van a ser
procesadas deberán transportarse en nitrógeno líquido, en lugar
de emplear hielo seco. Las muestras de heces se tomarán dentro de
los siete días de la aparición del cuadro diarreico de la enfermedad,
ya que la positividad disminuye entre los 7 a 20 días después del
brote de diarrea. Un nuevo método para identificar las cepas del
virus de la hepatitis E lo constituye la genotipificación por la
reacción en cadena de la polimerasa y el polimorfismo del fragmento
de restricción (PCR-RFLP).
Los hallazgos epidemiológicos que pueden contribuir
a apoyar el diagnóstico son un cuadro clínico semejante a una hepatitis
A en individuos adultos que viven en áreas de alta endemicidad para
VHA, así como los casos de mujeres embarazadas que presentan una
hepatitis fulminante. Se debe investigar además si el individuo
enfermo ha viajado recientemente a un país informado como de alta
endemicidad para VHE.
PREVENCIÓN Y CONTROL
Prevención
Entre los factores importantes que
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contribuyen
a la aparición de brotes de hepatitis por el VHB está el ineficiente
manejo de las excretas, ya que la contaminación de áreas de almacenamiento
de agua para beber (presas, pozos, etc.) con materia fecal permite
la aparición de los brotes de hepatitis por este virus; del mismo
modo, durante la época de lluvias en áreas de baja sanidad las heces
contaminan los depósitos de agua. Por lo anterior, el principal
medio de prevenir la infección por el virus de la hepatitis E, es
el establecer mecanismos de protección de los sistemas de agua de
la contaminación fecal. Un adecuado manejo (purificación) del agua
que se proporciona a la población contribuirá a evitar la infección
por este virus. La prevención depende de la protección del agua
proporcionada y del adecuado manejo de las aguas de albañal.
Evidencias epidemiológicas indican que el hervir
el agua podría interrumpir la transmisión de la enfermedad; el efecto
de la clorinación del agua no ha sido comprobado. Una concentración
de cloro libre residual de hasta 0.5 mg/l por 30 minutos se ha considerado
como adecuado para obtener un agua para beber de buena calidad.
El desarrollo de una vacuna, en un futuro
permitirá obtener protección para este tipo de infección viral;
por el momento, las mejores medidas de control de la infección por
VHE son: establecer medidas de vigilancia epidemiológica y cuidados
de salud encaminados a conocer posibles riesgos de brotes epidémicos
en un área. Si se detectan probables brotes epidémicos de hepatitis
tipo E, se deberá recurrir a pruebas de laboratorio confirmatorias
(inmunomicroscopia electrónica e inmunoensayos tipo IgM y/o IgG;
búsqueda del antígeno viral por pruebas de biología molecular),
al mismo tiempo, se deberá instruir a la población sobre las medidas
higiénicas en el consumo de agua para beber (hervir el agua, clorinación
del agua). Especial cuidado deberán recibir las mujeres que se encuentren
embarazadas y que vivan dentro del área afectada; del mismo modo,
los individuos que viajan a áreas consideradas endémicas para este
tipo de infección deberán tomar las precauciones conducentes en
el consumo de agua para beber.
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