PAC INFECTO-1 C2

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La infección por el VHG no tiene una influencia negativa en el curso de la enfermedad crónica asociada a infección por virus de la hepatitis C,
   En un grupo de pacientes previamente conocidos que cursaban con infección por VHG, que fueron sometidos a trasplante hepático, se encontró elevación de los titulos de viremia durante la fase de inmunosupresión. No está totalmente claro si el virus replica en los hepatocitos o su persistencia en sangre está más relacionada a su permanencia en neutrófilos o linfocitos. La infección por el VHG no tiene una influencia negativa en el curso de la enfermedad crónica asociada a infección por virus de la hepatitis C, ni en aquellos casos con enfermedades hepáticas crónicas no relacionadas a infección.
   Aparentemente en pacientes con SIDA, infectados por el VHG, existe un mayor número de linfocitos CD4 y hay progresión más lenta o no hay progresión a estadios avanzados de la enfermedad. Se ha especulado si el VHG produce algún cambio en los linfocitos y en la susceptibilidad del paciente infectado por VIH, por lo que se ha considerado que la coinfección por VHG pueda actuar como un factor protector.

ANATOMÍA PATOLÓGICA

En estudios histológicos de tejido hepático de pacientes infectados sólo por VHG se ha observado moderada esteatosis sin aumento del infiltrado celular inflamatorio periportal o necrosis del tejido hepático. La mayoría de las muestras de hígado no muestran ningún tipo de cambio. En los pacientes en los que el VHG está coinfectando con virus B o C los cambios histológicos son atribuibles a los otros virus no al VHG. Existen datos preliminares que sugieren que el VHG en las formas de viremia crónica permanecen integrados a los linfocitos de sangre periférica.

DIAGNÓSTICO

Por el momento se cuenta con dos pruebas que son las más utilizadas en la mayoría de estudios a nivel mundial. Para la detección del virus circulante (viremia) se utiliza la prueba de reacción de la polimerasa en cadena reversa (RT-PCR) que detecta una secuencia de RNA
del VHG (VHG-RNA); si la prueba es positiva indica que hay viremia, el estudio puede hacerse cualitativo o cuantitativo. Para la detección de anticuerpos se utiliza una prueba de ELISA de segunda generación dirigida contra la proteína 2 de envoltura; el resultado positivo indica exposición al virus o infección previa y por los hallazgos consistentes de elevación de anticuerpos y ausencia de RNA de VHG probablemente pueda ser utilizado como indicador de aclaramiento sérico del virus. En diversos estudios se ha encontrado que la presencia de anticuerpos contra E2 es excluyente de la presencia de VHG-RNA.
   En los pacientes con viremia se ha encontrado la presencia del virus en saliva aproximadamente 3 logaritmos menos que la concentración detectada en sangre.

TRATAMIENTO


Bajo los conocimientos actuales la hepatitis por virus G es una infección autolimitada, de curso muy benigno, no asociada a formas crónicas. Aunque existen antivirales con actividad específica contra el VHG, en principio, por las características de la enfermedad no se requiere la utilización de tratamiento.
   El virus es sensible al interferón alfa in vitro. Cuando se ha administrado el interferón alfa en pacientes coinfectados por virus B o C, no se ha visto una respuesta sostenida de desaparición de la viremia. Se han observado recaídas hasta en 50% de los pacientes tratados con interferón alfa. La presencia de coinfección del VHG en pacientes con HVC no modifca la respuesta del virus C al interferón.

PROFILAXIS

No existen vacunas disponibles. Las características de la infección permiten adelantar que ésta no es considerada como una vacuna prioritaria. Las medidas de prevención que deben utilizarse son aquéllas dirigidas a disminuir los riesgos de infección de los virus de hepatitis B y C.

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