Los mismos autores, encontraron que de 275 sueros analizados de
niños menores de cinco años de edad, la seropositividad para VHA
(IgG anti-VHA), fue de 25% al año de edad, de 89% a los cinco años
y que IgM anti-VHA estuvo presente a partir del año de edad (18%),
porcentaje que se elevó hasta 66% en el grupo de cuatro a cinco
años. Kumate y col. en niños de la Ciudad de México, pertenecientes
a niveles socioeconómicos: bajo, medio y alto, encontraron que los
anticuerpos anti-VHA se distribuyeron en 92,73 y 36%, respectivamente.
Investigaciones realizadas en campamentos de refugiados guatemaltecos
y en una población rural mexicana de la frontera sur de Chiapas,
México evaluaron la presencia de anticuerpos IgG anti-VHA en 1127
sueros; la seropositividad de acuerdo a la edad fue casi de 100%.
En este estudio se presentaron como factores de riesgo el hacinamiento
y el bajo nivel socioeconómico. Estos resultados confirman la elevada
frecuencia de infección por VHA en los niños de comunidades con
pobre saneamiento ambiental.
Estudios de seroprevalencia para anti-VHA, realizados
en mujeres de El Paso, Texas y en Cd. Juárez, México, informaron
75.8% de seropositividad en mujeres de El Paso y 96.1% en las de
Cd. Juárez. En un estudio realizado en 1996 en 450 niños mexicanos
con edades de menos de un año a diez años, la seroprevalencia de
anticuerpos IgG anti-VHA, se presentó en el 86.3% en promedio. En
menores de un año, la positividad fue de 50%, a los tres años de
edad 80% de los niños tuvieron anticuerpos anti-VHA y 96% a los
diez años de edad.
En resumen, los patrones de la epidemiología de
la infección por VHA se han modificado en los últimos años, al cambiar
las condiciones económicas de muchos países en desarrollo, favoreciendo
la presencia de brotes epidémicos en niños mayores, adolescentes
y adultos jóvenes y en donde los adultos mayores tienen anticuerpos
que fueron adquiridos con anterioridad.
PREVALENCIA E INCIDENCIA
La prevalencia de la infección por VHA varía ampliamente por región
geográfica y depende de factores como: la densidad de población,
la calidad del saneamiento ambiental y de la eliminación de las
excretas. La infección se incrementa durante los
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periodos
de levantamientos y guerras, y por la pobreza de los países en vías
de desarrollo (áfrica, Asia y América Central). La infección se
presenta predominantemente en niños muy pequeños, y en ellos, lo
hace preferentemente en forma asintomática. Por lo anterior, la
enfermedad en adultos es poco frecuente, mientras que los niños
con edades de cinco a diez años ya presentan anticuerpos para el
VHA. Sin embargo, personas con mayor estatus socioeconómico pueden
no resultar infectadas hasta alcanzar la adolescencia o la etapa
de adultos jóvenes.
En países con mejores condiciones de sanidad y
desarrollo como EUA y países de Europa Occidental los niños habitualmente
no resultan infectados (excepto en guarderías). En los países Escandinavos,
no hay transmisión endémica del virus y la infección se presenta
en las personas que viajan a países con elevada circulación de VHA
o en grupos de riesgo (drogadictos, homosexuales).
La edad de la prevalencia específica mundial de
anti-VHA puede definir varios patrones de infección: áreas con una
muy alta endemicidad de infección, principalmente naciones con menor
desarrollo y en vías de desarrollo como son: Asia, África, Sud y
Centro América, las Islas del Pacífico y ciertas poblaciones dentro
de los Estados Unidos. En esos países, y dentro de poblaciones étnicamente
definidas (en Estados Unidos), la prevalencia de infección por VHA
en adultos alcanza el 90% ó más; en este caso todos los niños mayores
tienen evidencias serológicas de infección previa, y muchos niños
resultan infectados a la edad de diez años.
En los países más desarrollados de Europa y Asia,
la endemicidad de la infección por VHA va de intermedia a baja,
y la prevalencia de anti-VHA varía ampliamente. En países como Grecia,
Italia y Taiwan, la prevalencia de una infección pasada en adultos
fluctúa de 80 a 90%; pero en menores de diez años la prevalencia
es únicamente de 20 a 30% y el mayor incremento de las infecciones
ocurre entre 10 y 19 años.
En algunos países del norte Europeo y en Japón,
la infección por VHA está desapareciendo, y la endemicidad de la
infección es considerada muy baja; 30 a 60% de los adultos mayores
de 40 años han sido infectados, pero la prevalencia de la infección
es menor de 10% en adultos jóvenes y casi nula en niños.
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En
países con mejores condiciones de sanidad y desarrollo como
EUA y países de Europa Occidental los niños habitual-mente
no resultan infectados (excepto en guarderías). |