PAC INFECTO-1 C4

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    MÉTODOS DIAGNÓSTICOS
El sistema de ELISA es indudable-mente el que más se utiliza en la práctica diaria.
Los métodos para diagnosticar la in- fección de los virus de la inmunodeficiencia humana se basan principalmente en los siguientes principios: la detección de anticuerpos contra el virus como el ELISA y Western blot, la detección del material genético del virus mediante la reacción en cadena de la polimerasa (RCP), el cultivo del virus y la detección del antígeno p 24 mediante un sistema inmunoenzimático.
   El sistema de ELISA es indudablemente el que más se utiliza en la práctica diaria; éste se basa en una serie de reacciones antígeno–anticuerpo y en una reacción enzima–substrato. Este estudio permite saber finalmente si el suero del paciente que estamos estudiando tiene o no anticuerpos contra algunas de las estructuras del virus que son utilizadas como antígenos en el primer paso de esta técnica. Existen en el mercado nacional varios sistemas comerciales que se realizan en placas, tubos, fase sólida en forma de peine, etc., pero conceptualmente basadas en los mismos principios. La sensibilidad de las pruebas es superior a 97% en la mayoría de estos productos, la especificidad oscila entre 96 y 98%. Sin embargo el valor predictivo positivo de la prueba se va a ver influenciado por la prevalencia de la infección en la población a la que pertenezca el paciente como se explicará mas adelante.
   El Western blot es una técnica más elaborada que requiere equipo complejo y personal de laboratorio con adiestramiento especializado. Éste se basa esencialmente en separar las principales estructuras del virus en un gel de poliacrilamida, mediante la aplicación de corriente eléctrica la cual hace correr estas proteínas y glicoproteínas de acuerdo a su peso molecular. Una vez separadas, son transferidas a un papel de nitrocelulosa donde se agrega el suero en estudio y si éste tiene anticuerpos contra las estructuras virales nos daremos cuenta por la presencia de bandas.
   Los resultados que nos informa el laboratorio son tres: un resultado positivo es cuando aparecen múltiples bandas, un resultado negativo es cuando no aparece ninguna banda y un resultado indeterminado es cuando sólo aparece alguna o algunas bandas pero que no son suficientes
para ser considerado como positivo. Esto puede ser debido a que se trata de: 1) infección en etapa temprana, 2) infección con el VIH–2, ya que comparten algunas proteínas y otras son totalmente distintas ó 3) se trate de una reacción inespecífica.
   Las opciones que tenemos para resolver estos informes de indeterminados son las siguientes: podemos repetir el Western blot cada dos meses hasta los seis meses y si éste continúa indeterminado es considerado como negativo, ya que si se tratara de una infección temprana, este período bastaría para hacerse positivo, es decir, aparecerían el resto de las bandas necesarias para el diagnóstico. En los casos donde la sospecha clínica es importante, porque el paciente presente signos de inmunodeficiencia y/o infecciones oportunistas, se puede solicitar un ELISA o un Western blot específicos para el VIH–2. En la actualidad también tenemos la opción de realizar la reacción en cadena de la polimerasa para resolver los informes indeterminados en una forma más temprana.
   Volviendo al valor predictivo positivo (VPP) de las pruebas y entendiendo por qué debemos confirmar todos los resultados de ELISA positivos mediante el Western Blot (WB) utilizaremos los siguientes ejemplos:
  1. Consideremos una población de homosexuales promiscuos que no usa preservativos donde la seroprevalencia puede ser de hasta 20%; bajo estas circunstancias el VPP del ELISA es de 98%, si adicionalmente realizamos el WB el VPP se eleva a 99.9%.
  2. Por otro lado consideramos una comunidad de religiosas sin actividad sexual, ni otras conductas que las pusieran en riesgo de adquirir esta infección en donde la seroprevalencia esperada es menor a 1%; bajo estas otras circunstancias el VPP del ELISA es sólo 28.4%. Lo que significa que sólo un tercio de los resultados positivos en esta población realmente estarían reflejando infección y más de dos tercios de las veces serían falsos positivos. Si adicionalmente realizáramos el WB el VPP también se eleva a 99.9%.

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