|
En
el recién nacido y en el lactante menor, las infecciones
de vías urinarias casi siempre son secundarias a diseminación
hematógena.
Las recomendaciones estándares para el tratamiento de niños
con fiebre e infección de vías urinarias es la hospitalización
y la administración de antibióticos IV inicialmente
y continuar por vía oral durante dos semanas.
|
|
La
bacteriuria asintomática se encuentra en 0.1% a 0.9% en los
niños y 2% a 5% en las niñas en edad escolar. Los
pacientes con cateterizaciones frecuentes tienen alto índice
de bacteriuria asintomática. En el recién nacido y
en el lactante menor, las infecciones de vías urinarias casi
siempre son secundarias a diseminación hematógena,
y por lo mismo, las manifestaciones clínicas generalmente
son con respuesta inflamatoria sistémica, sepsis e incluso
choque. En el lactante mayor, las pielonefritis se presentan con
retardo en el crecimiento o como síndrome febril prolongado
sin causa aparente. Cuando esto ocurre se deben investigar causas
anatómicas que perpetúen las infecciones, como reflujo
vesicoureteral. Otras manifestaciones pueden ser lumbalgia, anemia,
enuresis u otros trastornos de la micción. Para el diagnóstico
se debe de obtener la muestra de orina previo aseo cuidadoso del
área. Idealmente se debe establecer el diagnóstico
después de dos
|
urocultivos
(más de 105 UFC) con el mismo germen. La presencia
de nitritos y esterasa de leucocitos en la tira reactiva tiene una
sensibilidad y especificidad ligeramente menor a la observada en
el adulto. Las recomendaciones estándares para el tratamiento
de niños con fiebre e infección de vías urinarias
es la hospitalización y la administración de antibióticos
IV inicialmente y continuar por vía oral durante dos semanas.
Es posible usar la terapia oral desde el inicio con antibiótico
de amplio espectro, como cefalosporinas. Ante la presencia de reflujo
vesicoureteral se requiere generalmente de procedimientos quirúrgicos
para evitar infecciones repetidas de las vías urinarias y
sobre todo daño renal, incluso en menores de tres años.
En los niños con reflujo vesicoureteral quienes son tributarios
de tratamiento médico se recomienda profilaxis hasta la edad
de seis a ocho años o hasta que se resuelva el reflujo. Cuando
se realizan procedimientos de instrumentación de la vía
urinaria, no está indicada la profilaxis.
|
|
Se
considera recaída a la reaparición de la infección
original causada por la misma cepa y ocurre probablemente después
de suspender el tratamiento.
La infección de vías urinarias asociada a catéter
urinario incrementa tres veces la mortalidad.
|
|
Se
considera recaída a la reaparición de la infección
original causada por la misma cepa y ocurre probablemente después
de suspender el tratamiento, posiblemente por un problema anatómico
tal como una obstrucción o una piedra. La reinfección
es la ocurrencia de una infección nueva. Puede ser ocasionada
por el mismo organismo o uno diferente y puede ocurrir en cualquier
tiempo después de suspendido el tratamiento. Esto no sugiere
una anormalidad anatómica.
El índice de falla al tratamiento de
la pielonefritis es extremadamente alto. Entre 1957 |
y
1984, diversos autores revisaron 31 estudios realizados en 2305 pacientes
seguidos por más de cuatro meses después del tratamiento
con antibióticos, en quienes el índice de falla fue
impresionante. Los índices respectivos de recaída y
reinfección fueron 17% y 18% y en pacientes con pielonefritis
crónica fueron de 44% y 21% (término usado para describir
el proceso con daño histopatológico evidente). La infección
de vías urinarias asociada a catéter urinario incrementa
tres veces la mortalidad en pacientes hospitalizados, y es un factor
de riesgo independiente para mortalidad. |