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El
término de infección de vías urinarias se aplica
a una amplia variedad de condiciones clínicas que varían
desde la bacteriuria asintomática hasta la pielonefritis
aguda con septicemia. Las infecciones de vías urinarias son
causadas por diversos agentes
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etiológicos,
bacilos gramnegativos en su mayoría. Dependiendo de la estructura
anatómica más afectada y de su expresión clínica,
la infección urinaria recibe diferentes nombres como uretritis,
cistitis o pielonefritis; aunque no son raras aquellas donde se
involucra más de una porción anatómica.
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El
término de infección de vías urinarias se aplica
a una amplia variedad de condiciones clínicas que varían
desde la bacteriuria asintomática hasta la pielonefritis aguda
con septicemia. |
Las
infecciones de vías urinarias son causadas por una especie
bacteriana única en más de 95% de los casos. Existe
una gran diferencia entre la flora bacteriana urinaria en los pacientes
con un episodio inicial y la observada en los pacientes con infecciones
recurrentes. Escherichia coli es común en el primer
grupo, Proteus sp. y Providencia sp. en el segundo.
La mayoría de las infecciones son causadas por organismos fecales
los cuales son introducidos inadvertidamente al área periuretral
y posteriormente, ocurre la infección de manera ascendente.
Las infecciones hematógenas del riñón son raras
y reflejan una infección diseminada. Por otro lado, más
de 80% de las infecciones agudas son causadas por E. coli,
el resto corresponde a otros bacilos gramnegativos como: especies
de Klebsiella y Proteus mirabilis. Algunas infecciones,
especialmente en mujeres, son causadas por Staphylococcus saprophyticus
o Candida albicans. Las infecciones por S. saprophyticus
son particularmente comunes en mujeres con vida sexual activa. En
las infecciones recurrentes, sobre todo cuando hay anormalidades estructurales,
se observa incremento |
significativo
de especies como Proteus sp., Pseudomonas sp., Klebsiella
sp. y Enterobacter sp., así como por enterococos y estafilococos
coagulasa negativos. En el medio hospitalario, los pacientes con tratamiento
antimicrobiano por cualquier indicación tienen riesgo importante
de adquirir gérmenes resistentes como: Enterococcus, Klebsiella
sp., Pseudomonas aeruginosa, Serratia marcescens, Enterobacter
sp., Stenotrophomonas maltophilia y otros. Además,
el uso de la sonda vesical predispone a la participación de
otros organismos como Corynebacterium, Candida sp., C. albicans,
estafilococos coagulasa negativos y Morganella morganii.
En nuestro país, en un hospital de segundo nivel E. coli
y Klebsiella sp. fueron los gérmenes más
comúnmente encontrados. En la edad geriátrica, los patrones
son un poco diferentes: en varones 40% de las infecciones de vías
urinarias son producidas por grampositivos, en contraste con las ancianas
en quienes 93% son producidas por enterobacterias. En un estudio realizado
en un asilo de ancianos del interior del país se aisló
E. coli en 82% de los casos de bacteriuria asintomática
en las mujeres. |
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Las
infecciones de vías urinarias son causadas por una especie
bacteriana única en más de 95% de los casos.
Más de 80% de las infecciones agudas son causadas por E.
coli. |