| TOXICOLOGÍA
CLÍNICA |
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Dioscórides
(40 - 80 dC), en su Materia Medica establece por primera vez una
clasificación de los tóxicos de acuerdo con su origen
en: venenos animales, vegetales y minerales. La clasificación
sigue siendo válida casi 2,000 años después;
agregando los medicamentos, se tendrían los cuatro grandes
grupos de agentes tóxicos existentes en la actualidad: medicamentos,
químicos varios,
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plantas
y animales venenosos. En esta sección se presentan en forma
sinóptica, para facilitar su comprensión, ejemplos
de intoxicaciones y envenenamientos de cada uno de los cuatro grupos
en el orden señalado. Para evitar repeticiones, si es necesario
administrar algún antídoto o antagonista, se remite
al lector al cuadro 5, para
consultar las dosis y vías de administración.
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INTOXICACIONES
POR MEDICAMENTOS |
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ACETAMINOFÉN
(PARACETAMOL)
Toxicidad. A dosis terapéuticas
es un fármaco seguro empleado como analgésico-antitérmico.
En la edad pediátrica las intoxicaciones son en su mayoría
de origen iatrógeno o por administración por los padres;
en la edad adulta por intento suicida. La toxicidad ocurre cuando
se administra en dosis única de 120 mg/kg en adultos o dosis
repetidas de 50-60 mg/kg en los niños. La toxicidad es mayor
en los recién nacidos dada la inmadurez fisiológica
del hígado en esa edad o en los adultos cuando evolucionan
con padecimientos hepáticos previos. Un metabolito reactivo
del acetaminofén, la acetilimidoquinona, causa depleción
del glutatión hepático, lo que le permite su penetración
al hepatocito y su unión a las macromoléculas celulares;
el resultado final es necrosis difusa de estas células.
Manifestaciones
clínicas. Insuficiencia hepática fulminante, encefalopatía,
hipoglucemia, sangrados; las complicaciones más frecuentes
son insuficiencia renal
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por necrosis
tubular y miocarditis.
Diagnóstico.
Sospecha clínica de la sobredosis (sólo se necesita
el juicio clínico y papel y lápiz para calcular la
cantidad administrada o autoingerida). Niveles de acetaminofen de
300 µg/mL a las 4 horas de ocurrida la sobredosis o de 50
µg/mL a las 12 horas, establecen la sobredosis y sugieren
el daño hepático (valores de referencia: 10-20 µg/mL).
El laboratorio también informa hiperbilirrubinemia, transaminasemia,
hipoglucemia, hiperazoemia, hiperamonemia, datos de acidosis metabólica,
alargamiento del tiempo de protrombina. Alteraciones electrocardiogáficas.
Tratamiento.
Lo mejor es la prevención de la necrosis hepática
con la administración oportuna del antídoto N-acetilcisteína.
Si esto se lleva a cabo dentro de las 12 horas que siguen a la sobredosis,
el daño orgánico se previene en prácticamente
100%; hasta las 36 a 40 horas la prevención es de 50%; después
de 48 horas únicamente sobreviven 10 a 20% de los pacientes.
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