| Grado
I. |
Hay dolor
intenso en el sitio de la picadura y parestesias locales. |
| Grado
II. |
Se agregan
dolor y parestesias en sitios lejanos a la picadura, en la
boca, en la garganta o en las extremidades. |
| Grado
III. |
Se inician
los efectos sistémicos causados por la liberación de catecolaminas. |
- neurológicos:
visión borrosa, nistagmus, irritabilidad, prurito nasal, sialorrea,
broncorrea, sudación, lagrimación, disfagia, lenguaje arrastrado,
priapismo.
- neuromusculares: extremidades inquietas, fasciculaciones,
calambres intensos (se confunden con convulsiones).
- cardiovasculares:
hipertensión arterial, arritmias cardiacas, insuficiencia cardiaca,
miocarditis, edema pulmonar; la hipertensión puede evolucionar a
encefalopatía con coma y convulsiones verdaderas.
| Grado
IV. |
Cuando
a pesar del tratamiento sintomático persisten al menos tres
de las alteraciones sistémicas |
.
Diagnóstico. Zonas geográficas de riesgo, inicio brusco con
dolor local, manifestaciones sistémicas por liberación de catecolaminas,
identificación del alacrán.
Tratamiento. La sistematización de la sintomatología da las
pausas para el tratamiento del alacranismo. Grados I y II, solo
ameritan tratamiento del dolor con la administración de analgésicos
y evitando los narcóticos. La aplicación local de hielo contribuye
a quitar el dolor, pero no tiene ninguna utilidad para retrasar
la absorción del veneno. Muchos pacientes no evolucionan a otros
grados del envenenamiento y en menos de 12 horas se encuentran asintomáticos.
Precautoriamente hay que dejarlos en observación por un total de
24 horas antes
|
de decidir su alta. Grado III, se trata de acuerdo a la alteración
funcional que se presente; la neuroexcitación y las manifestaciones
musculares se corrigen con la administración de diacepam iv; los
síntomas cardiovasculares con la administración de propranolol o
con inhibidores de la ECA. Finalmente, el Grado IV, sin lugar a
dudas el más grave y potencialmente mortal, es el que requiere del
suero antialacrán. El contenido de una dosis liofilizada se reconstituye
con 5 mL de solución inyectable y ésta se disuelve en 50 mL de solución
salina para administrarse iv, en 30 min. Iniciar el goteo lentamente
y si no ocurre ninguna reacción alérgica, aumentar su velocidad.
En general, una a dos dosis corrigen la sintomatología. Se deben
tener a la mano hidrocortisona y epinefrina ante la posibilidad
de una reacción de hipersensibilidad.
A la fecha ningún remedio vernáculo ha demostrado
su utilidad; de la misma manera no habiendo liberación de histamina,
bradicinina u otros factores de inflamación, no tiene ninguna base
el emplear antihistamínicos ni corticosteroides sistémicos (excepto
que como ya se mencionó, ocurriera alguna reacción alérgica al antiveneno).
Igualmente es totalmente injustificado administrar el suero antialacrán
a todos los picados cuando un buen porcentaje de ellos con Grados
I y II, evolucionan a la curación espontánea después de algunas
horas, o casos Grado III que mejoran con el tratamiento sintomático.
La justificación del uso del suero debe limitarse solo a aquellos
pacientes con envenenamientos Grado IV.
ARACNOIDISMO
Toxicidad. En México solo existen dos géneros de arañas venenosas:
Latrodectus y Loxosceles, de las que hay varias especies, siendo
las más importantes Latrodectus mactans (viuda negra, araña “capulina”,
araña “reloj de arena”) y Loxosceles reclusa (araña “violinista”,
reclusa café, viuda café).
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A
la fecha ningún remedio vernáculo ha demostrado su utilidad,
de la misma manera no habiendo liberación de histamina, bradicinina
u otros factores de inflamación, no tiene ninguna base el emplear
antihistamínicos ni corticosteroides sistémicos.
La justificación del uso del suero debe limitarse a aquellos
pacientes con envenenamientos Grado IV. |