PAC MG-2 Tomo 4

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Grado I. Hay dolor intenso en el sitio de la picadura y parestesias locales.
Grado II. Se agregan dolor y parestesias en sitios lejanos a la picadura, en la boca, en la garganta o en las extremidades.
Grado III. Se inician los efectos sistémicos causados por la liberación de catecolaminas.
  1. neurológicos: visión borrosa, nistagmus, irritabilidad, prurito nasal, sialorrea, broncorrea, sudación, lagrimación, disfagia, lenguaje arrastrado, priapismo.
  2. neuromusculares: extremidades inquietas, fasciculaciones, calambres intensos (se confunden con convulsiones).
  3. cardiovasculares: hipertensión arterial, arritmias cardiacas, insuficiencia cardiaca, miocarditis, edema pulmonar; la hipertensión puede evolucionar a encefalopatía con coma y convulsiones verdaderas.
Grado IV. Cuando a pesar del tratamiento sintomático persisten al menos tres de las alteraciones sistémicas
.
Diagnóstico. Zonas geográficas de riesgo, inicio brusco con dolor local, manifestaciones sistémicas por liberación de catecolaminas, identificación del alacrán.

Tratamiento. La sistematización de la sintomatología da las pausas para el tratamiento del alacranismo. Grados I y II, solo ameritan tratamiento del dolor con la administración de analgésicos y evitando los narcóticos. La aplicación local de hielo contribuye a quitar el dolor, pero no tiene ninguna utilidad para retrasar la absorción del veneno. Muchos pacientes no evolucionan a otros grados del envenenamiento y en menos de 12 horas se encuentran asintomáticos. Precautoriamente hay que dejarlos en observación por un total de 24 horas antes
de decidir su alta. Grado III, se trata de acuerdo a la alteración funcional que se presente; la neuroexcitación y las manifestaciones musculares se corrigen con la administración de diacepam iv; los síntomas cardiovasculares con la administración de propranolol o con inhibidores de la ECA. Finalmente, el Grado IV, sin lugar a dudas el más grave y potencialmente mortal, es el que requiere del suero antialacrán. El contenido de una dosis liofilizada se reconstituye con 5 mL de solución inyectable y ésta se disuelve en 50 mL de solución salina para administrarse iv, en 30 min. Iniciar el goteo lentamente y si no ocurre ninguna reacción alérgica, aumentar su velocidad. En general, una a dos dosis corrigen la sintomatología. Se deben tener a la mano hidrocortisona y epinefrina ante la posibilidad de una reacción de hipersensibilidad.
   A la fecha ningún remedio vernáculo ha demostrado su utilidad; de la misma manera no habiendo liberación de histamina, bradicinina u otros factores de inflamación, no tiene ninguna base el emplear antihistamínicos ni corticosteroides sistémicos (excepto que como ya se mencionó, ocurriera alguna reacción alérgica al antiveneno). Igualmente es totalmente injustificado administrar el suero antialacrán a todos los picados cuando un buen porcentaje de ellos con Grados I y II, evolucionan a la curación espontánea después de algunas horas, o casos Grado III que mejoran con el tratamiento sintomático. La justificación del uso del suero debe limitarse solo a aquellos pacientes con envenenamientos Grado IV.

ARACNOIDISMO

Toxicidad. En México solo existen dos géneros de arañas venenosas: Latrodectus y Loxosceles, de las que hay varias especies, siendo las más importantes Latrodectus mactans (viuda negra, araña “capulina”, araña “reloj de arena”) y Loxosceles reclusa (araña “violinista”, reclusa café, viuda café).
A la fecha ningún remedio vernáculo ha demostrado su utilidad, de la misma manera no habiendo liberación de histamina, bradicinina u otros factores de inflamación, no tiene ninguna base el emplear antihistamínicos ni corticosteroides sistémicos.

La justificación del uso del suero debe limitarse a aquellos pacientes con envenenamientos Grado IV.

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