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En
el hiperparatiroidismo primario o secundario se presenta el síndrome
bioquímico característico, constituido por:
hipercalcemia; hipofosfatemia e hipercalciuria. La hipercalcemia
deberá confirmarse por determinaciones repetidas, ya que
en ocasiones reviste un carácter intermitente, y acompañarse
de la medición del nivel de proteínas séricas;
la hipoproteinemia puede enmascarar un aumento efectivo del calcio
iónico. La administración de corticosteroides corrige
la hipercalcemia en la mitad de los casos que no son hiperparatiroidismo,
más no en aquellos de hiperparatiroidismo verdadero, demostrando
ser una prueba confirmatoria práctica. La hipofosfatemia
es muy constante y se tendrá que descartar la que se presenta
en la insuficiencia renal crónica y la producida por los
estrógenos.
La hipercalciuria, sin ser muy específica
siempre, es un dato útil, principalmente cuando persiste
después de la dieta hipocálcica. Una dieta pobre en
calcio y en fósforo favorece la aparición del síndrome
bioquímico mencionado, en pacientes con cifras normales de
los tres parámetros descritos.
Algunos casos de hiperparatiroidismo en su fase
inicial, así como aquellos atípicos y latentes en
los cuales el diagnóstico se torna oscuro y díficil,
han estimulado la utilización de otros parámetros
que ofrezcan mayor seguridad y especificidad; así se han
propuesto algunas pruebas de eliminación de fosfatos, siempre
y cuando exista una función renal aceptable y una ingesta
controlada de los fosfatos; nos referimos a la reabsorción
tubular de fósforo (RTF), y a la depuración de fósforo
(DF). La primera acusa valores de 65% o menores en casos de hiperparatiroidismo,
siendo sus valores normales de 78 a 90%. Con la segunda, en individuos
normales, se obtienen valores de 15 mL, por minuto.
La prueba de la tolerancia
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al
calcio no nos ha demostrado su superioridad sobre las pruebas anteriormente
mencionadas.
La posibilidad de determinar la concentración
de la HP en la sangre representa un parámetro muy sensible
y específico en la confirmación diagnóstica
del hiperparatiroidismo primario, en el que se ha encontrado aumentada,
sea por adenoma o hiperplasia, y también en el secundario
a insuficiencia renal crónica.
El ácido úrico se encuentra con
frecuencia como constituyente de los cálculos urinarios.
Su precipitación en la orina obedece a causas muy variadas
que conducen a la producción de hiperuricemia y de hiperuricosuria
o de ambas; entre las más importantes se encuentran la gota
primaria, alteraciones mieloproliferativas y neoplásicas,
ingesta excesiva de purinas, acidez urinaria y situaciones que conducen
a excesiva concentración de la orina (deshidratación)
y pérdida de líquidos). En estos casos la determinación
del ácido úrico sanguíneo, así como
la medición del pH urinario, complementada por el estudio
microscópico del sedimento, nos llevarán al diagnóstico.
También resulta de utilidad medir la capacidad
renal de su excreción, cuantificándolo en la muestra
de 24, con dieta normal y con dieta exenta de purinas.
El ácido oxálico es otro de
los constituyentes que con frecuencia encontramos en los cálculos.
Proviene de la ingestión excesiva de oxalatos solubles o
sus precursores, asi como de ácido ascórbico (44%
se elimina como oxalato), situaciones todas que producen hiperoxaluria
secun daria. La hiperoxaluria primaria (oxalosis), es un trastorno
genético del metabolismo del ácido glioxílico,
y se transmite como carácter autosómico recesivo.
La determinación del ácido oxálico en la orina
es decisiva para el diagnóstico, normalmente se excretan
de 10 a 50 mg en 24 hrs; cantidades superiores a 50 mg, encontradas
en determinaciones repetidas, apoyan el diagnóstico.
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Finalmente
es necesario insistir en que el criterio clínico deberá
ser determinante para orientar y seleccionar los estudios de laboratorio
en los pacientes con patología nefrourológica. La historia
clínica, el examen físico, la creatinina plasmática
y el examen de la orina, proporcionan suficiente información
en la mayoría de los casos. La decisión de recurrir
a otras pruebas variará según las circunstancias. |