PAC MG-2 Tomo 5

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En el hiperparatiroidismo primario o secundario se presenta el “síndrome bioquímico” característico, constituido por: hipercalcemia; hipofosfatemia e hipercalciuria. La hipercalcemia deberá confirmarse por determinaciones repetidas, ya que en ocasiones reviste un carácter intermitente, y acompañarse de la medición del nivel de proteínas séricas; la hipoproteinemia puede enmascarar un aumento efectivo del calcio iónico. La administración de corticosteroides corrige la hipercalcemia en la mitad de los casos que no son hiperparatiroidismo, más no en aquellos de hiperparatiroidismo verdadero, demostrando ser una prueba confirmatoria práctica. La hipofosfatemia es muy constante y se tendrá que descartar la que se presenta en la insuficiencia renal crónica y la producida por los estrógenos.
   La hipercalciuria, sin ser muy específica siempre, es un dato útil, principalmente cuando persiste después de la dieta hipocálcica. Una dieta pobre en calcio y en fósforo favorece la aparición del síndrome bioquímico mencionado, en pacientes con cifras normales de los tres parámetros descritos.
   Algunos casos de hiperparatiroidismo en su fase inicial, así como aquellos atípicos y latentes en los cuales el diagnóstico se torna oscuro y díficil, han estimulado la utilización de otros parámetros que ofrezcan mayor seguridad y especificidad; así se han propuesto algunas pruebas de eliminación de fosfatos, siempre y cuando exista una función renal aceptable y una ingesta controlada de los fosfatos; nos referimos a la reabsorción tubular de fósforo (RTF), y a la depuración de fósforo (DF). La primera acusa valores de 65% o menores en casos de hiperparatiroidismo, siendo sus valores normales de 78 a 90%. Con la segunda, en individuos normales, se obtienen valores de 15 mL, por minuto.
    La prueba de la tolerancia
al calcio no nos ha demostrado su superioridad sobre las pruebas anteriormente mencionadas.
    La posibilidad de determinar la concentración de la HP en la sangre representa un parámetro muy sensible y específico en la confirmación diagnóstica del hiperparatiroidismo primario, en el que se ha encontrado aumentada, sea por adenoma o hiperplasia, y también en el secundario a insuficiencia renal crónica.
   El ácido úrico se encuentra con frecuencia como constituyente de los cálculos urinarios. Su precipitación en la orina obedece a causas muy variadas que conducen a la producción de hiperuricemia y de hiperuricosuria o de ambas; entre las más importantes se encuentran la gota primaria, alteraciones mieloproliferativas y neoplásicas, ingesta excesiva de purinas, acidez urinaria y situaciones que conducen a excesiva concentración de la orina (deshidratación) y pérdida de líquidos). En estos casos la determinación del ácido úrico sanguíneo, así como la medición del pH urinario, complementada por el estudio microscópico del sedimento, nos llevarán al diagnóstico.
   También resulta de utilidad medir la capacidad renal de su excreción, cuantificándolo en la muestra de 24, con dieta normal y con dieta exenta de purinas.
    El ácido oxálico es otro de los constituyentes que con frecuencia encontramos en los cálculos. Proviene de la ingestión excesiva de oxalatos solubles o sus precursores, asi como de ácido ascórbico (44% se elimina como oxalato), situaciones todas que producen hiperoxaluria secun daria. La hiperoxaluria primaria (oxalosis), es un trastorno genético del metabolismo del ácido glioxílico, y se transmite como carácter autosómico recesivo. La determinación del ácido oxálico en la orina es decisiva para el diagnóstico, normalmente se excretan de 10 a 50 mg en 24 hrs; cantidades superiores a 50 mg, encontradas en determinaciones repetidas, apoyan el diagnóstico.
Finalmente es necesario insistir en que el criterio clínico deberá ser determinante para orientar y seleccionar los estudios de laboratorio en los pacientes con patología nefrourológica. La historia clínica, el examen físico, la creatinina plasmática y el examen de la orina, proporcionan suficiente información en la mayoría de los casos. La decisión de recurrir a otras pruebas variará según las circunstancias.

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