DEFINICIÓN
La osteoartrosis (OA) es la
enfermedad más prevalente de la humanidad. Su frecuencia
es similar en ambos géneros, apareciendo habitualmente después
de los 45 años de edad. En México se ha calculado
que existen aproximadamente 6 millones de sujetos que presentan
evidencia radiológica de la enfermedad y que de éstos,
30% manifestarán síntomas.
ETIOLOGÍA
En la etiología de la osteoartrosis primaria se considera
que los factores genéticos tienen un papel relevante en algunos
casos (v.gr.: mutaciones en el gen de la procolágena tipo
II). En cuanto a la osteoartrosis secundaria, destacan los factores
ocupacionales (esfuerzo repetitivo) y la obesidad (factor relevante
en la osteoartrosis de las rodillas y las caderas). Así mismo,
se ha implicado recientemente a algunas formas de ejercicio aeróbico
en el desarrollo de cambios propios de la degeneración articular
(v.gr.: corredoras de largas distancias y gonartrosis). El cuadro
1 enlista otras condiciones asociadas
|
a
la osteoartrosis secundaria.
PATOGENIA
Los cambios bioquímicos que ocurren en la osteoartrosis afectan
a los dos principales componentes del cartílago: los proteoglucanos
y la colágena tipo II.
Conforme la enfermedad avanza, existe pérdida
progresiva de proteoglucanos que no puede ser compensada por los
condrocitos, con la consecuente pérdida de la matriz, que
se acentúa por la acción de las metaloproteasas (estromelisina,
colagenasa y gelatinasa) no puede ser suficientemente contrarrestada
por los inhibidores tisulares de estas enzimas (ITMP1 y 2).
Además, las enzimas lisosomales (catepsinas) parecen también
tener un papel patogénico, aun cuando su acción se
limitaría al espacio intracelular o pericelular adyacente.
Entre los mediadores que participan en el daño
tisular destacan las citocinas: la interleucina 1 (IL1), el
factor de necrosis tumoral alfa (FNTa) y la interleucina 6
(IL6) las cuales no sólo inhiben la síntesis
de proteoglucanos, sino que estimulan la producción de las
proteasas y del activador del plasminógeno.
|
|
En
México se calcula que existen unos seis millones de habitantes
con evidencias radiográficas de cambios degenerativos articulares
aunque sólo la tercera parte tiene síntomas atribuibles
a osteoartrosis. |