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DEFINICIÓN
La artritis reumatoide (AR)
es una enfermedad crónica sistémica, que de manera
característica es inflamatoria; su causa es desconocida,
se manifiesta por dolor e inflamación poliarticular simétricos,
rigidez matutina, malestar general y fatiga, suele ser progresiva
y puede causar invalidez.
EPIDEMIOLOGÍA
Afecta aproximadamente al 1% de la población general. La
enfermedad tiene distribución mundial y se presenta en individuos
de todas las razas. Ocurre a cualquier edad, pero es más
común entre la cuarta y la quinta década de la vida.
Es más frecuente en personas del sexo femenino, con una relación
de 3:1.
ETIOLOGÍA
La etiología de la AR permanece desconocida. Hasta el momento
no se ha descrito algún factor o agente biológico
como causante de la enfermedad. Se ha propuesto un factor o agente
agresor que interactua con el huésped y provoca una respuesta
inmune inflamatoria, que se perpetúa.
Se considera de etiología infecciosa, debido
a que se han encontrado partículas semejantes a virus en
biopsias de membrana sinovial de pacientes en la etapa inicial de
la enfermedad. Por otra parte, la presencia de poliartritiis en
la evolución de algunas enfermedades causadas por diversos
agentes infecciosos esta posibilidad. Sin embargo no existe evidencia
de que estos agentes sean la causa de la enfermedad.
Especial mención merece el virus Epstein
Barr, ya que en un número significativo de pacientes con
AR se encuentran anticuerpos circulantes dirigidos contra antígenos
específicos del mismo. Los pacientes con AR no son capaces
de regular las células B infectadas por el virus, el que
puede actuar como un activador policlonal en la producción
de autoanticuerpos
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por células B y de este modo perpetuar el proceso inflamatorio.
Estudios efectuados en familias hacen pensar que
existe predisposición genética. Se ha observado relación
estrecha con antígenos del complejo mayor de histocompatibilidad
que muestran la presencia del alelo DR4 en 35 a 70% de los pacientes
con artritis reumatoide. Sin embargo, los factores genéticos
no explican completamente su incidencia, lo que sugiere que la etiología
es multifactorial.
HISTOPATOLOGÍA
Los cambios más tempranos de la AR son: lesión microvascular,
edema subsinovial, y proliferación leve de las células
del revestimiento sinovial; se observa obliteración de la
luz de los vasos por células inflamatorias y trombos organizados,
el líquido sinovial muestra más células mononucleares
que polimorfonucleares. Muchos de estos hallazgos tempranos sugieren
que el, o los factores etiológicos, son transportados a la
articulación por la circulación.
La lesión fundamental en la AR es
la sinovitis crónica caracterizada por infiltrado inflamatorio
persistente a expensas de linfocitos, macrófagos, células
plasmáticas, y otros mediadores de la inflamación.
En la AR establecida el tejido sinovial está
edematoso y protruye hacia la cavidad articular en forma de proyecciones
vellosas panus); existe hiperplasia e hipertrofia de las células
de revestimiento sinovial. A menudo se observan cambios vasculares,
como distensión venosa, obstrucción capilar, infiltración
de la pared capilar por neutrofilos, trombosis y hemorragia perivascular.
El tejido sinovial está infiltrado por células mononucleares.
Los cambios que encontramos en la enfermedad crónica
son: destrucción del cartílago articular, de los ligamentos,
de los tendones y del hueso; este daño es producto de la
acción de las enzimas del líquido sinovial y del tejido
de granulación.
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Aunque
las manifestaciones clínicas más aparentes ocurren en
el sistema musculoesquelético, la artritis reumatoide es sistémica
y representa el prototipo de enfermedad reumática inflamatoria
por excelencia. La ar ocurre en cualquier edad de donde sus variantes
de la ar del adulto y ar juvenil. |