PAC MG-2 Tomo 6

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   La diseminación a otros cuerpos vertebrales tiene lugar a través del disco intervertebral y de los ligamentos longitudinal anterior y posterior, dando una imagen festoneada en los márgenes de los cuerpos vertebrales. Con frecuencia se observa un absceso paravertebral, a consecuencia de la diseminación de la infección hacia ligamentos y tejidos blandos. El absceso paravertebral puede penetrar a los órganos toracoabdominales. Un dato valioso es la presencia de calcificaciones dentro del absceso tuberculoso, ya que los piógenos se calcifican ocasionalmente.
   La radiografía convencional con tomografía lineal sigue siendo el método mas valioso y simple para precisar la destrucción ósea, los abscesos y el área afectada de la vértebra. La resonancia magnética, la tomografía computada, la gammagrafía y el ultrasonido pueden ayudar a identificar lesiones antes de que se hagan evidentes en la radiografía.
   Artritis tuberculosa: Afecta articulaciones que soportan peso, como la cadera y la rodilla, pero puede afectar cualquier otra articulación. El cuadro es de una monoartritis crónica con signos mínimos de inflamación, por lo que es frecuente el retardo en el diagnóstico. El signo radiográfico inicial es una extensa osteoporosis yuxtaarticular. El aumento de partes blandas es característico en las etapas avanzadas. Posteriormente, aparecen erosiones en áreas que no soportan peso. Estas erosiones aparecen 12 a 18 meses después de iniciar la sintomatología. En la cadera y en el hombro, las erosiones se observan en toda la articulación. Después se afecta el hueso subcondral, produciendo secuestros en las superficies óseas opuestas “signo del beso”. Cuando hay fístulas cutáneas, puede haber esclerosis óseas reactivas por infección bacteriana sobreagregada.
   Diagnóstico: Se requiere de histopatología y cultivos tanto tisulares como de líquido sinovial, que identifican al bacilo en más de 90% de los casos. Recientemente se ha agregado la reacción de polimerasa en cadena (RPC) de muestras tisulares, para mejorar la especificidad y acelerar el diagnóstico. La ausencia de tuberculosis pulmonar no descarta
el diagnóstico.
   Tratamiento: El triple esquema es el tratamiento de elección: isoniazida 300 mg/d, rifampicina 600 mg/d y etambutol 1.5–2 g/d durante 18 meses. Aunque está de moda el “esquema corto”, que en la tuberculosis pulmonar tiene eficacia comparable al tratamiento de 18 meses no erradica la infección osteoarticular. Si hay afección neurológica por espondilitis que no mejore después de cuatro a seis semanas de tratamiento, hay que contemplar una posible cirugía con resección y fusión vertebral.

MICOSIS OSTEOARTICULAR

La artritis se produce generalmente por extensión de la osteomielitis hacia la articulación. La infección no tratada sigue un curso crónico con destrucción progresiva de huesos y articulaciones. Radiológicamente la evolución es lenta, con lesiones líticas y escleróticas, distinguir de otras formas de artritis crónica. El líquido sinovial es inflamatorio. El diagnóstico se realiza mediante examen histológico y cultivos de sinovial y hueso, y menos frecuentemente, por cultivo de líquido sinovial.
   Las micosis superficiales que afectan huesos y articulaciones son: esporotricosis, maduromicosis (micetoma), candidosis y actinomicosis. La esporotricosis se caracteriza por lesiones nodulares de piel y tejido celular subcutáneo. Puede producir infección osteoarticular por diseminación hematógena o extensión de focos infecciosos superficiales. Las articulaciones mas afectadas son rodillas, muñecas y codos. El hueso mas afectado es la tibia. La candidosis se disemina rara vez a huesos y articulaciones. La rodilla es la articulación que con más frecuencia se lesiona. En adictos a heroína se ha descrito un síndrome secundario a Cándida albicans, caracterizado por lesiones cutáneas, oculares y osteoarticulares.
   La actinomicosis puede diseminarse a partir del tejido blando adyacente y afecta principalmente a la articulación temporomandibular, debido a que el hongo se encuentra normalmente las en cavidades oral y nasal, e involucra con frecuencia la cara y cuello.

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