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De
manera general podemos considerar a la vasculitis como un proceso
clínicopatológico caracterizado por inflamación
y daño a los vasos sanguíneos, lo que tiene como resultado
isquemia del tejido irrigado por el vaso afectado. Puede ser primaria
o secundaria (cuando se asocia a otro proceso patológico)
y confinada a un solo órgano o afectar varios de manera simultánea.
La mayoría de las vasculitis son producidas
por mecanismos inmunopatogénicos, siendo el depósito
de complejos inmunes en las paredes vasculares el mecanismo patogénico
más ampliamente aceptado. Respecto de los antígenos
involucrados se ha citado a los virus de la hepatitis B (vasculitis
sistémicas, especialmente poliarteritis nodosa), de la hepatitis
C (crioglobulinemia mixta esencial) y el parvovirus B19 (granulomatosis
de Wegener).
Los anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos
(ANCA) han sido recientemente descritos en los procesos patogénicos
y para identificación de las vasculitis, toda vez que raramente
están presentes en otras enfermedades inflamatorias. Existen
dos variedades: cANCA (citoplásmico) y pANCA
(perinuclear). Más del 90% de los pacientes con granulomatosis
de Wegener asociada a glomerulonefritis, tienen cANCA positivo
y se sabe que el pANCA ocurre en proporciones variables en
la poliarteritis nodosa (PAN).
El diagnóstico definitivo de la vasculitis
necesariamente habrá de hacerse con la biopsia del vaso afectado.
POLIARTERITIS NODOSA
Vasculitis necrosante generalizada que afecta arterias musculares
de pequeño y mediano calibre, involucra al riñón
y otras vísceras y característicamente no daña
arterias pulmonares. En aproximadamente la cuarta parte de los casos
existe antigenemia para las hepatitis B; la hipertensión
puede dominar el cuadro clínico y no existen pruebas serológicas
diagnósticas de PAN. La mayor parte de los pacientes cursan
con leucocitosis y neutrofilia. El diagnóstico se hace mediante
biopsia
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de
órganos afectados. El tratamiento conlleva la combinación
de prednisona y ciclofosfamida, y el pronóstico de los casos
no tratados es extremadamente pobre.
GRANULOMATOSIS DE WEGENER
Se caracteriza por vasculitis granulomatosa del tracto respiratorio
superior e inferior asociada a glomerulonefritis. Se presenta a
cualquier edad y en la misma proporción en hombres y mujeres.
La edad promedio de inicio es alrededor de 40 años. El cuadro
clínico típico es el de un paciente con dolor de senos
paranasales y rinorrea purulenta o sanguinolenta, con o sin perforación
del septum nasal. El daño pulmonar puede determinarse por
infiltrados no causantes de sintomatología y es común
la afección ocular (conjuntivitis, dacriocistitis, epiescleritis,
uveítis, etc.).
El diagnóstico también se hace por biopsia
y como ya fue mencionado, la especificidad de los cANCA para
granulomatosis de Wegener es muy alta. El manejo es también
con prednisona y ciclofosfamida, y más recientemente el metotrexato
y la azatioprina han mostrado ser una alternativa eficaz en algunos
pacientes.
VASCULITIS POR HIPERSENSIBILIDAD
Se refiere a la vasculitis de pequeños vasos que se presenta
como respuesta inmunológica a sustancias exógenas,
de las que los fármacos ocupan el primer lugar. Se conoce
también como vasculitis predominantemente cutánea.
Generalmente es de inicio repentino, acontece después de
la exposición al agente causal y la púrpura palpable
es la manifestación clínica más común.
Las artralgias y el malestar general ocurren también frecuentemente.
Como entidades relacionadas cabe mencionar a
la vasculitis urticariana (urticaria crónica y edema angioneurótico)
y a la crioglobulinemia mixta; esta última estrechamente
relacionada con la hepatitis C.
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