PAC MG-2 Tomo 7

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    TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA
EL FENÓMENO DE ENVEJECIMIENTO INDIVIDUAL Y POBLACIONAL
Dr. Guillermo Fajardo-Ortiz
Dr. Jorge Chávez-Samperio
Dra. Ma. Esther Lozano Dávila

INTRODUCCIÓN

En México, en la década de los años 40 encontrar por la calle a una persona de edad avanzada, si bien no era inusitado, si podía considerarse como una situación no frecuente. En la actualidad, este hecho ha cambiado, y basta un poco de curiosidad para observar como en cualquier sitio, donde por azar se conjunta un grupo heterogéneo de personas (restaurante, transporte urbano, etc.), el número de adultos mayores ha aumentado considerablemente, al grado que con frecuencia constituyen del 8 al 10% del grupo en cuestión.
   Lo anterior demuestra un cambio en la composición estructural de la población de éste país, caracterizado por un aumento en el número de personas mayores con relación al resto de la población, situación presente a nivel mundial, que se da con intensidad diversa y tiempo de instalación específico, en íntima relación con el grado de desarrollo alcanzado en cada sociedad en particular.
   Con una visión histórica, se puede afirmar que el tamaño de una población y de los grupos de edad que la conforman han estado determinados por diversos factores responsables de su disminución, como en el caso de las guerras (genocidio), las pandemias (peste negra), o bien favoreciendo su crecimiento, en la medida en que existen mejores condiciones sociales, económicas, políticas y de salud para cada región.
   Por tanto, el hecho de que una población o un individuo envejezcan, obliga a analizar las causas que determinan este proceso y las repercusiones colectivas e individuales que ello conlleva.

   Determinantes y características poblacionales del envejecimiento
   En principio, el envejecimiento individual debe considerarse como un proceso fisiológico determinado por factores intrínsecos (carga genética, presencia de radicales libres, envejecimiento celular, deterioro del sistema inmunitario, aumento de enlaces cruzados en el tejido de colágena, etc.), a los que se agregan

factores extrínsecos de tipo social, económico y de disponibilidad de servicios, entre otros, que en conjunto condicionan el envejecimiento normal, que no forzosamente está ligado al concepto de enfermedad.
   Para llegar al envejecimiento poblacional, las sociedades deben transitar indefectiblemente por tres etapas del proceso salud–enfermedad, las cuales están determinadas por el grado de desarrollo alcanzado por un país, el cual se traduce en un mayor avance científico y tecnológico en variados campos, y principalmente en el de la medicina, las políticas de salud existentes, las condiciones socioeconómicas y las disponibilidad y accesibilidad a los servicios de salud por parte de la población.1
   La primera etapa, se caracteriza por la existencia de una elevada tasa de mortalidad, acompañada de una tasa alta de fecundidad, lo que confiere a las sociedades, una corta esperanza de vida al nacer y, por consiguiente, hay un predominio de jóvenes en la estructura de su pirámide de población.
   Básicamente la intervención de los servicios de salud tiene la finalidad de disminuir las tasas de mortalidad en forma sostenida, así como favorecer la disponibilidad de mejores recursos técnicos y científicos para el cuidado de la salud, pero al conservar una elevada tasa de natalidad, permite a esa sociedad establecerse en la segunda etapa de la transición demográfica, en la que hay una discreta mejoría en cuanto a la esperanza de vida al nacer se refiere, pero sin afectar profundamente la forma de la pirámide poblacional.
   En una tercer etapa, se continúa con la disminución sostenida de la mortalidad y lo más importante, se logra abatir los índices de fecundidad para obtener como resultado un aumento significativo en el número de pobladores adultos y adultos mayores, como consecuencia de un incremento en la esperanza de vida al nacer. Gráficamente la pirámide poblacional muestra un estrechamiento en su base, por la disminución de los grupos de niños y jóvenes, para ensancharse en su parte media y superior, a expensas de los adultos y adultos mayores.

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