PAC MG-2 Tomo 7

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La tendencia epidemiológica actual debe ir mas allá de la medición de los índices de morbi-mortalidad, para evaluar el impacto que sobre la calidad de vida y la expectativa
de vida tienen otras condiciones existentes en el adulto mayor, como la dishabilidad , discapacidad, incapacidad y fragilidad, íntimamente ligados con el índice de independencia y la muerte prematura

De acuerdo con el concepto “Carga Global de Enfermedades” esta medición marca la diferencia entre el estado de salud actual de una población o de un individuo, con relación al estado ideal de salud para esa misma población.
    El deterioro, se manifiesta en la dificultad para efectuar las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), lo cual no es forzosamente sinónimo de enfermedad. Tal es el caso de la falla del tejido conectivo, componente importante de la mayoría de los aparatos y sistemas, que al ser afectado por la edad, puede ser el responsable de una actividad contráctil deficiente del corazón, de una función respiratoria limitada, o de dolores osteoarticulares inespecíficos.

Retos y perspectivas del envejecimiento
Por lo expuesto, la tendencia epidemiológica actual debe ir mas allá de la medición de los índices de morbimortalidad, para evaluar el impacto que sobre la calidad de vida y la expectativa de vida tienen otras condiciones existentes en el adulto mayor, como la dishabilidad (término de reciente uso), discapacidad, incapacidad y fragilidad, íntimamente ligados con el índice de independencia y la muerte prematura, todos ellos englobados en el concepto “Carga Global de Enfermedades”.10-11
    Los primeros términos enunciados se refieren a diversos grados de falla funcional derivados del proceso normal de envejecimiento al que se pueden agregar variados estados patológicos.
   La dishabilidad expresa el principio de este deterioro y se asocia básicamente con el desempeño físico–funcional. En sus inicios habitualmente pasa desapercibido y se expresa sólo como dificultad para realizar actividades que con anterioridad se efectuaban fácilmente, como levantar objetos relativamente pesados, correr o caminar grandes distancias o soportar cargas de trabajo. Estas situaciones, comúnmente aceptadas como consecuencia normal de los años vividos, traducen fallas funcionales a nivel cardiopulmonar, metabólico, de absorción intestinal, de síntesis

proteínica muscular o deterioro del colágeno; cambios que en última instancia representan la edad biológica de la persona y que es posible mejorar o recuperar mediante programas nutricionales y de activación física específicos para el adulto mayor.
   Dichas fallas funcionales, al extender a todo el organismo, incluyendo el sistema inmunológico, propician un estado de fragilidad que se incrementa al agregarse algún estado patológico.
   La discapacidad y la incapacidad, al tener un sustrato de alguna patología crónica, afectan considerablemente la calidad de vida del individuo y la convierten en un ser dependiente. De acuerdo a la Encuesta de Necesidades de los Ancianos en la Comunidad, 6% de las personas mayores de 60 años conllevan una dependencia parcial y sólo 2% son totalmente dependientes, pero al llegar a los 80–90 años, 40% tiene al menos una deficiencia que los incapacita y hace dependientes.
   La muerte prematura es aquella que ocurre antes de la edad a la que cualquier persona podría haber esperado vivir como miembro de una población estandarizada, con una expectativa de vida igual a la supervivencia más alta a nivel mundial, como en Japón (Christopher, J.L. Murray. Alan A. López).
   De acuerdo con el concepto “Carga Global de Enfermedades” esta medición marca la diferencia entre el estado de salud actual de una población o de un individuo, con relación al estado ideal de salud para esa misma población.
    Esta “Carga Global de Enfermedades”, se ve incrementada por varios factores de riesgo, entre los que destacan el tabaquismo, el alcoholismo, el saneamiento ambiental deficiente, el Sida y otros no considerados como tales hasta hace poco tiempo, como en el caso del síndrome de resistencia a la insulina.12

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