|
Para
cualquier ser es indispensable recibir información del medio
ambiente que lo rodea, los estímulos que recibimos día
con día, momento tras momento, segundo a segundo, le permiten
contar con los datos para vivir tanto en lo individual como en lo
colectivo.
|
|
ÓRGANOS
DE LOS SENTIDOS
Para cualquier ser es indispensable recibir información del
medio ambiente que lo rodea, los estímulos que recibimos
día con día, momento tras momento, segundo a segundo,
le permiten contar con los datos para vivir tanto en lo individual
como en lo colectivo.
Los órganos de los sentidos son los responsables
de captar y transmitir al cerebro ese complejo paquete de información.
El tacto nos ayuda a no sufrir accidentes que se originen de piquetes,
quemadas, cortadas, etc., por lo que se facilita la integridad física.
De la misma manera en que la vista y el oído nos dan la facilidad
de almacenar, guardar, integrar y evocar la información,
o de otra manera, de tener memoria y poderla usar para funcionar
socialmente.
Ojos
En las pestañas se observa una disminución en cantidad
y en longitud, lo que favorece que las partículas suspendidas
en el aire irriten la conjuntiva ocular, hecho que asociado a
la pérdida parcial de grasa periorbital, favorece la presentación
de conjuntivitis infecciosas.
La pupila tiende a ser más chica, debido
a la laxitud del músculo iris, lo que provoca lentitud
en la adaptación a la oscuridad.
El cristalino pierde elasticidad desde
temprana edad, hecho que dificulta el enfoque a pequeñas
distancias, por otro lado, la fotooxidación del triptófano
favorece la aparición de cataratas.
Hay cambios en los capilares de la coroides
y aumento en la pigmentación del epitelio de la retina,
lo que representa un riesgo para que se desarrolle degeneración
macular, con la consecuente pérdida de visión central.
|
Clínicamente
hay una menor capacidad para ver detalles en movimiento; lentitud
en la adaptación a los cambios de luz; se requiere de 50%
más de luminosidad para realizar las mismas tareas que
en edades más jóvenes. La presencia de catarata
y maculopatía senil aterosclerosa no son inherentes al
envejecimiento, deben considerarse, junto con el glaucoma, las
tres principales patologías del ojo en la tercera edad.
Oído
El pabellón auricular tiende a crecer, sobre todo en el
lóbulo inferior; existen estudios que lo relacionaron con
la hiperlipoproteinemia de baja densidad, sin haberse confirmado;
el cerumen tiene a ser más espeso y favorece los impactos
en el conducto auditivo.
El tímpano se fibrosa y pierde elasticidad,
por lo que la transmisión aérea pierde capacidad
al sumarse a la rigidez de las articulaciones de los huesillos
del oído medio (otosclerosis).9
El oído interno presenta denervación
parcial por alteraciones de la microcirculación.
En el consultorio observaremos como la persona
debe estar atenta a la fuente del sonido para captarlo más
fácilmente; se adiciona el poder leer parcialmente los
labios para el entendimiento, las frecuencias altas son difícilmente
captadas.
Gusto
Hay aplanamiento y pérdida de papilas gustativas, lo que
altera el sabor de los alimentos, La persona anciana prefiere
alimentos dulces y salados, el cambio de alimentación favorece
el déficit de ciertas vitaminas, hecho que a su vez favorece
aún más el aplanamiento papilar, llegándose
a un circulo vicioso de mala alimentación.
|