PAC MG-2 Tomo 7

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El envejecimiento no está ligado indisoluble-mente a la enfermedad y a la discapacidad, sino que es un proceso dinámico normal en el que a menudo es posible prevenir las afecciones crónicas, no sólo por medios médicos sino a través de intervenciones individuales, sociales, económicas y ambientales.

La estrategia respaldada por la OMS/OPS para lograr una vejez libre de discapacidad se basa en la evidencia de que las enfermedades crónicas y la discapacidad no son intrínsecas al proceso de envejecimiento.
Los ancianos tienen ahora, en varios países, tasas mucho más bajas de discapacidad a pesar de vivir mucho más tiempo. El impacto de posponer la discapacidad y la aparición de diversas enfermedades crónicas es impresionante, desde el punto de vista económico y de las implicaciones médicas y sociales.

FUNDAMENTOS DE LA PROMOCIÓN PARA LOS ANCIANOS

De acuerdo con las investigaciones, el envejecimiento no está ligado indisolublemente a la enfermedad y a la discapacidad, sino que es un proceso dinámico normal en el que a menudo es posible prevenir las afecciones crónicas, no sólo por medios médicos sino a través de intervenciones individuales, sociales, económicas y ambientales. La discapacidad puede ser pospuesta y disminuida en pocos años al final de la vida si se practican estilos de vida saludable, entre los que se incluyen: la actividad física regular, la alimentación apropiada, y el abandono del tabaquismo.
   Las inversiones en salud en todas las edades, adaptando la asistencia médica sanitaria al ciclo vital de las personas contribuirán, más que cualquier otra medida de atención medica, a que éstas lleguen a la vejez en buen estado de salud y se mantengan activas e independientes, posponiendo la aparición de enfermedades y discapacidades.
  Las influencias culturales y los contextos en que se mueven las personas, desempeñan una parte fundamental en el bienestar y salud del adulto mayor. Se debe recalcar que debido a que muchas de las penurias en que se desenvuelve el adulto mayor, son debidas a mitos sociales mas que a la edad por sí misma; se debe abogar por transformaciones culturales y sociológicas.
   La gran mayoría de los ancianos viven en la comunidad y es allí donde principalmente hay que abordar sus problemas; el adiestramiento, la información y la educación debe extenderse más allá del personal de atención médica ampliándose a quienes tienen responsabilidad social de su bienestar.
    Es indispensable reconocer la importancia de actuar prioritariamente sobre las diversas inequidades. La salud de los ancianos depende en gran medida de condicionantes sociales como la educación y el ingreso económico. La accesibilidad a los servicios de salud es inequitativa para diferentes grupos. Las mujeres tienen una proporción mayor en el grupo de los “viejos más viejos” y son desfavorecidas en los planos social y económico.

ENVEJECIMIENTO Y SALUD

La estrategia respaldada por la OMS/OPS para lograr una vejez libre de discapacidad se basa en la evidencia de que las enfermedades crónicas y la discapacidad no son intrínsecas al proceso de envejecimiento. El envejecimiento normal viene siendo analizado por diferentes estudios de cohorte como el Estudio de Baltimore iniciado desde 1958, los cuales han mostrado consistentemente que se puede tener una vejez sana y que las disfunciones pueden ser prevenidas o retrasadas.
   A pesar de la heterogeneidad del envejecimiento que las personas muestran, se pueden hacer generalizaciones sobre el envejecimiento normal. Está bien documentado que las capacidades funcionales del humano: cardiaca, respiratoria, muscular, y renal, después de alcanzar un máximo desarrollo al comienzo de la edad adulta, inician un descenso gradual que variará de acuerdo con variables genéticas y ambientales.

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