PAC MG-2 Tomo 7

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   Niveles de movilidad: movilidad en la cama, capacidad para trasladarse de la cama a una silla, movilidad en silla, movilidad en silla de ruedas, equilibrio de pie y marcha.5 Es también muy importante evaluar la funcionalidad del paciente a través de las diferentes pruebas que nos indique si hay limitación para poder realizar sus actividades de la vida diaria, así como también las actividades instrumentales.

Tratamiento y prevención
Se tratarán las causas médicas detectadas, y se dará tratamiento a base de rehabilitación; se vigilará a través de la aplicación de las pruebas funcionales que nos indiquen la buena o mala respuesta al tratamiento.
   Debemos prevenir la inmovilidad que se presenta en el paciente cuando es hospitalizado, ya que a menudo puede conducir a una cascada de eventos, que pueden terminar en la institucionalización o muerte del paciente. Por esta razón se deberá movilizar al paciente lo antes posible, con movimientos activos y pasivos, y reforzando la realización de las actividades de la vida diaria. Tenemos que evitar los fármacos que dificultan la movilidad del paciente y se limitará el uso de restricciones físicas.6
   Úlceras por presión: Son el resultado de la pérdida tisular por necrosis isquémica, generalmente derivada de la presión ejercida sobre una prominencia ósea. La compresión prolongada de los tejidos comprendidos entre el plano óseo y un soporte duro, provoca una isquemia–estasis del flujo sanguíneo, originando anorexia tisular, que conduce finalmente a la necrosis.7 Es una de las complicaciones más difíciles de tratar del síndrome de inmovilidad. Sin embargo, hay otros factores que también pueden contribuir a que se presenten: incontinencia urinaria y fecal,

desnutrición, anemia, hipoproteinemia, hipoalbuminemia, lesión neurológica, trastornos vasculares periféricos, deshidratación, piel seca o descamativa y alteración del nivel de conciencia.8
   Valoración clínica:
   Estadio I. Hiperemia que blanquea (eritema cutáneo).
   Estadio II. Hiperemia que no blanquea.
   Estadio III. Formación de ampolla y escara.
   Estadio IV. Ulceración.
   Desde el punto de vista de su extensión se clasifican en:
   Grado 1. Respuesta inflamatoria que abarca todas las capas de tejidos blandos, con un área de ulceración confinada a epidermis.
   Grado 2. Se extiende a través de la dermis hasta la grasa subcutánea.
   Grado 3. Úlcera que se extiende a través de los tejidos subcutáneos hasta la fascia profunda.
   Grado 4. La lesión llega al músculo y a estructuras más profundas.
   Para la detección de los pacientes geriátricos con riesgo de desarrollar úlceras por presión, se han desarrollado diversos instrumentos de evaluación de los cuales el más utilizado es la escala de Norton (Cuadro 1).

Tratamiento

  1. El mejor tratamiento es siempre la prevención, la educación al cuidador y al profesional de la salud en todas las medidas dirigidas a aliviar la presión.
  2. Cambios de posición cada dos horas.
  3. Evitar el sedentarismo. Las sillas deben ser cómodas y tener respaldo vertical con almohadilla especial de alta consistencia, evitando usar almohadas y donas.


CUADRO 1. Evaluación de Norton para el riesgo de desarrollar úlceras por presión
CONDICIÓN FÍSICA GENERAL
ESTADO
ACTIVIDAD
MOVILIDAD
INCONTINENCIA
PUNTUACIÓN
Buena
Alerta
Deambula
Completa
No
4
Regular
Apático
Camina con ayuda
Ligeramente limitada
Ocasional
3
Mala
Confuso
En silla de ruedas
Muy limitado
Urinaria
2
Muy mala
Estuporoso
En sillas de ruedas
Inmóvil
Urinaria y fecal
1



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