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La
frecuencia del seguimiento depende de la gravedad del estado del
paciente y de la presencia o ausencia de cuidadores. En situación
estable, la frecuencia en principio ha de ser de cada cuatro a seis
meses. En cada visita es necesario observar: estado mental, problemas
intercurrentes como incontinencia, constipación, deshidratación,
desnutrición, anemia, falla cardiaca; estado funcional, movilidad
y condición del cuidador primario.
Apoyo a los enfermos y a sus cuidadores:
Es importante la educación del cuidador y la familia, la
información sobre la enfermedad y el pronóstico, la
necesidad de adaptarse al deterioro progresivo de su familiar, el
apoyo a la familia a través de asociaciones y servicios,
la anticipación oportuna en la planeación de la asistencia
e institucionalización, la optimización de los recursos
económicos, el convencimiento a los cuidadores sobre la necesidad
de recibir apoyo y la atención constante a las necesidades
del cuidador primario. A éste respecto, el papel que juega
la Asociación Mexicana de Alzheimer y Enfermedades Similares
(AMAES), asociación no lucrativa, con cobertura nacional,
y cuyo objetivo fundamental es difundir el conocimiento sobre Alzheimer
y otras demencias, a través de grupos de autoayuda, es de
gran relevancia.
DEPRESIÓN
Cuando utilizamos el término depresión
en este texto, estamos hablando de la depresión mayor, una
enfermedad común con síntomas muy concretos, de una
intensidad y duración considerables, que pueden afectar el
comportamiento y el bienestar de una persona de muchas y muy diversas
maneras. Este tipo de depresión limita la capacidad de seguir
adelante con las actividades normales de la vida, con el trabajo
o las relaciones, y causa una gran inquietud. Puede ser necesario
tratarla. Al igual que cualquier otra enfermedad, los síntomas
de la depresión pueden variar en función de las personas.
No todo el mundo presenta los mismos síntomas.
Si bien la depresión no es en
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modo
alguno parte necesaria del envejecimiento los síntomas y
las enfermedades depresivas son comunes y deben de ser tratadas.
Los signos de depresión con frecuencia pasan desapercibidos.
Las personas deprimidas sufren de desesperanza y pueden pensar que
es inútil reportar sus síntomas. Además, por
la estigmatización asociada a la enfermedad mental algunos
ancianos no mencionan estos problemas. Si enfrentan con un médico
relativamente insensible a estas quejas o que piensa que son parte
del envejecimiento, de seguro el diagnóstico será
pasado por alto. La historia médica y social del enfermo
suele aportar pistas de la presencia de depresión. La depresión
debe considerarse particularmente cuando existe una historia breve
(semanas o meses) y en pacientes retraídos o apáticos
y que parecen indiferentes al proceso de evaluación. Es importante
diagnosticar la depresión debido la elevada probabilidad
de respuesta al tratamiento. Puede coexistir con demencia en sus
etapas tempranas en cuyo caso puede haber un más o menos
claro inicio del demencia más que una evolución insidiosa
a lo largo de un prolongado período como es caracteristico,
por ejemplo, de la demencia de tipo Alzheimer aislada. Las respuestas
poco coherentes en la evaluación del estado mental son comunes
en la depresión, lo cual no suele acompañarse de una
perturbación del lenguaje (disfasia) ni de sintomas parietales
como la apraxia. Sin embargo, unos de los problemas clínicos
más complejos enfrentados por los profesionistas de la salud
que tratan adultos mayores es distinguir entre depresión
en la etapa tardía de la vida y trastornos neurológicos.
Es importante recordar que se puede sufrir a la vez de depresión
y demencia. Es más común que una demencia en etapas
tempranas se acompañe de depresión que el que una
depresión remede el cuadro clínico de un estado demencial.
Además, en el enfermo con demencia, los síntomas de
depresión pueden ser difíciles de reconocer dado que
se asemejan o pueden ser enmascarados por los síntomas de
la demencia misma.
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Si
bien la depresión no es en modo alguno parte necesaria del
envejecimiento los síntomas y las enfermedades depresivas son
comunes y deben de ser tratadas. Los signos de depresión con
frecuencia pasan desapercibidos.
Es importante diagnosticar la depresión debido la elevada probabilidad
de respuesta al tratamiento. |