Constituye
una de las urgencias más graves en pacientes con enfermedades
del corazón izquierdo. Ocurre por aumento de la presión
capilar pulmonar secundaria a estenosis mitral o insuficiencia
cardíaca izquierda, de ahí que también se le conozca como
"edema pulmonar cardiogénico".
CUADRO CLINICO
El edema pulmonar constituye una verdadera urgencia médica,
y por ello debe identificarse rápidamente para instalar
el tratamiento de manera oportuna.
La exploración física muestra al paciente
angustiado, inquieto, con dificultad para hablar por la
intensa disnea que presenta. El paciente está sentado
ya que no tolera el decúbito. Su frecuencia respiratoria
es alta (30 o 40 por minuto), la respiración es superficial
y también existe taquicardia. Las cifras de presión arterial
pueden estar elevadas incluso en pacientes no conocidos
como hipertensos. La piel puede estar fría, pegajosa y
húmeda, y en ocasiones también hay cianosis.
En el tórax puede observarse el empleo
de los músculos accesorios de la respiración (tiros intercostales).
Puede haber estertores audibles a distancia y sin necesidad
del estetoscopio. El paciente tiene tos con esputo
espumoso y asalmonado.
La exploración cardiológica se dificulta
debido a la taquicardia y a los ruidos respiratorios,
pero deberá buscarse intencionadamente la presencia de
ritmo de galope que permitirá establecer el diagnóstico
de insuficiencia cardíaca, mientras que con la auscultación
de un ritmo de Duroziez haremos el diagnóstico de estenosis
mitral.
La radiografía de tórax es el estudio
más útil para el diagnóstico en conjunto con la historia
clínica del edema pulmonar agudo, ya que muestra la imagen
correspondiente al edema alveolar como una opacidad diseminada
en ambos campos pulmonares. Cuando los grados de hipertensión
venocapilar pulmonar son menores, podrán observarse otros
datos como son: la redistribución de flujo a los vértices,
la cisura interlobar visible, las líneas B de Kerley o
|
un
moteado fino difuso y en ocasiones la imagen en "alas
de mariposa" ; la presencia de cardiomegalia orientará
hacia el diagnóstico de insuficiencia cardíaca, mientras
que la ausencia de ella hablará de disfunción diastólica.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que usualmente la
placa de tórax que se toma a los pacientes que han sido
internados en una unidad de cuidados in tensivos por su
gravedad, tiene una incidencia anteroposterior y una menor
distancia que las radiografías habituales, lo que ocasiona
una mayor distorsión de la silueta cardiovascular y no
permite evaluar correctamente el tamaño del corazón.
El electrocardiograma ayuda a identificar
la posible cardiopatía subyacente o los factores desencadenantes,
como sería por ejemplo, un infarto del miocardio o una
taquiarritmia como la fibrilación auricular.
TRATAMIENTO
El manejo terapéutico de esta grave complicación tiene
tres objetivos:
-
Disminuir la presión venocapilar.
-
Mejorar la ventilación pulmonar.
-
Tratamiento de la enfermedad causal.
1.
Medidas que disminuyen la hipertensión venocapilar.
a)
Sentar al paciente al borde de la cama con
las piernas pendientes para disminuir el retorno venoso
al corazón.
b)
Aplicación de torniquetes rotatorios en tres de las cuatro
extremidades, con la fuerza necesaria para que no desaparezca
el pulso arterial y se cambia cada 15 minutos a la extremidad
que se encuentre libre ("sangría seca").
c)
Isosorbide
o nitroglicerina
por vía sublingual. La administración de una tableta de
cualquiera de estos 2 fármacos tiene un poderoso efecto
venodilatador que reduce drásticamente el retorno venoso
y la congestión pulmonar. |