Se
llama pericarditis al proceso inflamatorio que afecta
al pericardio produciendo como consecuencia exudación
en su fase aguda que puede ser causa de engrosamiento
y fibrosis de dicha membrana, lo cual da lugar a una enfermedad
de curso crónico.
PERICARDITIS AGUDA
ETILOGIA
Puede ser consecuencia de un sinnúmero de padecimientos
diferentes. A continuación se analizan las formas que
con mayor frecuencia se presentan en la práctica clínica.
- Pericarditis viral: Quizás sea la forma
más frecuente; aparece preferentemente en sujetos
jóvenes del sexo masculino y está en relación
con infecciones por virus de las familias Coxsakie
B, Echo, Influenza, adenovirus, y mononucleosis.
Clínicamente se caracteriza por la instalación
de un proceso infeccioso (ataque al estado general,
fiebre y mialgias), al cual se le suman los síntomas
producidos por la inflamación pericárdica.
- Pericarditis post-infarto: El infarto
del miocardio transmural puede complicarse con
pericarditis aguda. Dicha pericarditis usualmente
aparece en los primeros días de evolución del
infarto del miocardio. Es importante tener en
cuenta esta posibilidad para no clasificar un
dolor precordial de tipo pericárdico como angina
residual post-infarto, cuyo pronóstico y tratamiento
son diferentes. El curso de este tipo de pericarditis
es favorable hacia la curación, en la gran mayoría
de los casos. Es excepcional el derrame pericárdico
de consideración. También hay un cuadro de pericarditis
que puede aparecer semanas después de haber padecido
el paciente un infarto del miocardio y que se
debe a un proceso inmunológico (síndrome de Dressler).
|
-
Síndrome de postpericardiotomía: En pacientes
que han sido sometidos a cirugía cardíaca, no
es rara la aparición de fiebre, dolor precordial
de tipo pericárdico, artralgias y frote pericárdico.
Este cuadro se denomina "síndrome post pericardiotomía"
y puede aparecer en período variable de 10 días
a varias semanas. Hay evidencias de que el proceso
tiene un fondo inmunológico y la evolución es
favorable la mayoría de las veces.
-
Pericarditis bacteriana (purulenta): Los factores
predisponentes más importantes para la infección
del saco pericárdico son el derrame pericárdico
en pericarditis urémica y la inmunosupresión condicionada
por quemaduras extensas, inmunoterapia, linfoma,
leucemia o SIDA. En la era preantibiótica la ruta
preponderante era la extensión de una neumonía
bacteriana o de un empiema hacia el pericardio.
En la actualidad solo 20% de los casos de pericarditis
purulenta se produce por esta vía. Hoy en día,
la pericarditis purulenta se presenta con mayor
frecuencia secundaria a cirugía torácica condicionada
por procesos infecciosos o por traumatismos torácicos,
complicaciones de endocarditis infecciosa, abceso
miocárdico o embolia coronaria séptica.
La mortalidad de este proceso es muy alta (70%).
La pericarditis purulenta es usualmente un padecimiento
agudo de evolución fulminante de pocos días de
duración. El dolor pericárdico está ausente en
la mayoría de los casos y el cuadro clínico lo
domina la sepsis y el taponamiento cardíaco; como
signos diagnósticos de utilidad están la importante
leucocitosis con neutrofilia, la cardiomegalia
radiológica, el ensanchamiento mediastinal y los
cambios electrocardiográficos que son signos que
aparecen en casi todos los casos. Debe tomarse
en cuenta que si el paciente sobrevive a este
proceso puede quedar como secuela pericarditis
constrictiva.
|