- Pericarditis amibiana: Es una grave complicación del
absceso hepático amibiano. La perforación de un absceso
del lóbulo izquierdo hacia el pericardio condiciona la
acumulación de material purulento en la cavidad pericárdica
y se añade dolor precordial al síndrome febril y a la
hepatomegalia dolorosa. Esta complicación se acompaña
de alteraciones electrocardiográficas (complejo QRS de
bajo voltaje), cardiomegalia en la radiografía de tórax.
El cuadro evoluciona rápidamente hacia el taponamiento
cardíaco que si no se resuelve mediante el drenaje pericárdico
culmina con la muerte del enfermo. El tratamiento de urgencia
consiste en la punción pericárdica para la rápida evacuación
de la secreción purulenta (pus achocolatado). Cuando el
diagnóstico se ha establecido (frotis en platina caliente
y raspado pericárdico para la búsqueda de Entamoeba histolytica
en fresco) el tratamiento definitivo consistirá en drenaje
quirúrgico del pericardio y tratamiento antiamibiano (emetina
asociada a cloroquina o metronidazol).
- Pericarditis por enfermedades del tejido conectivo:
La pericarditis aparece preferentemente en el lupus eritematoso
(20 a 40% de los casos), artritis reumatoide (menos del
10% de los casos), escleroderma, poliarteritis nodosa,
dermatomiositis y vasculitis. Puede afectarse el pericardio
en la fiebre reumática.
- Pericarditis urémica: Aparece aproximadamente
en 32 a 42% de los pacientes urémicos crónicos,
y en 15% de los pacientes sometidos a hemodiálisis
crónica. El taponamiento cardíaco es una complicación
potencial de la pericarditis urémica.
- Pericarditis neoplásica: En 5 a 15% de
los pacientes con neoplasias malignas puede existir
invasión del pericardio (cáncer broncogénico,
cáncer de mama, leucemia, linfoma de Hodgkin y
otros linfomas). Se manifiestan clínicamente por
derrame pericárdico hemorrágico y taponamiento
cardíaco.
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Pericarditis posradiación: El daño por radiación
al pericardio es una complicación frecuente en la terapéutica
con radioterapia para el linfoma de Hodgkin y el cáncer
de mama. La for ma de presentación es una pericarditis
aguda en el curso de los 12 meses si guientes a la radioterapia.
CUADRO
CLINICO
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Dolor pericárdico: El dolor se localiza en
la región precordial; puede ser intenso, opresivo
o como sensación de quemadura; en ocasiones irradia
hacia las regiones supraclaviculares, especialmente
hacia la izquierda, y es de carácter continuo
con duración hasta de varios días. Sus características
más importantes son: la exacerbación franca con
los movimientos respiratorios, especialmente la
inspiración profunda, con los movimientos laterales
del tórax y el decúbito dorsal.
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Frote pericárdico: El hallazgo de frote pericárdico
a la auscultación es un signo patognomónico de
pericarditis. Desafortunadamente no se escucha
en todos los pacientes con inflamación pericárdica
y en otras oportunidades sólo se escucha en alguna
etapa de la evolución. El frote pericárdico se
ausculta mejor cerca del borde paraesternal izquierdo;
la mayor parte de las veces es un fenómeno sístolodiastólico
aún cuando puede ser solo sistólico. Conviene
buscarlo en diferentes posiciones del tronco.
- Derrame
pericárdico: La inflamación del pericardio
de cualquier etiología puede condicionar la acumulación
de líquido en la cavidad pericárdica y la sintomatología
dependerá de la cantidad y de la velocidad con
que se acumule líquido en el saco pericárdico.
DIAGNOSTICO
El cuadro
clínico ayuda a sospechar el compromiso pericárdico
por las características del dolor y la aparición del frote
pericárdico. |