Se
denomina cardiopatía pulmonar o enfermedad cardiopulmonar
a todo estado patológico pulmonar que afecta secundariamente
la función y anatomía de las cavidades derechas del corazón
(cor pulmonale).
La circulación pulmonar en el adulto
es pasiva, comparada con la circulación general o sistémica
y trabaja con baja resistencia al flujo sanguíneo y es
de baja presión. Es un gran lecho vascular (100 m2)
de intercambio gaseoso.
CLASIFICACION
- Aguda: Es la hipertensión o sobrecarga
aguda del corazón derecho secundaria generalmente
a embolia pulmonar.
- Crónica: Es la hipertrofia y dilatación
del ventrículo derecho secundaria a hipertensión
pulmonar, y puede deberse a enfermedades del parénquimo
pulmonar o a enfermedades de la circulación pulmonar,
comprendida entre el origen de la arteria pulmonar
y la conexión de las venas pulmonares por la aurícula
izquierda. A la cardiopatía pulmonar crónica se
le denomina también "cor pulmonale".
El denominador común de la cardiopatía pulmonar aguda
y crónica es la hipertensión pulmonar.
MECANISMO DE PRODUCCION DE LA HIPERTENSION PULMONAR
Los estímulos principales que provocan res puesta de las
arteriolas pulmonares son:
- Hipoxia alveolar (PO2 < 60 mmHg),
como ocurre con la exposición a una gran altura.
- Hipertensión venosa pulmonar, como ocurre en
estados que producen hipertensión venocapilar.
Ambos estímulos provocan vasoconstricción
arteriolar que es el sustrato funcional de la hipertensión
pulmonar. Este fenómeno es reversible en el estado agudo;
sin |
embargo,
si esto persiste a lo largo del tiempo, la vaso constricción
sostenida provoca hipertrofia del músculo liso arteriolar,
con lo que el fenómeno se hace irreversible y la resisten
cia vascular pulmonar arterial elevada se hace fija y
no disminuye con estímulos vaso dilatadores.
Los pacientes con vasos pulmonares
dañados están más propensos a las trombosis "in situ"
e infartos pulmonares, todo lo cual agrava el desarrollo
de la hipertensión pulmonar de estos pacientes.
Por vía refleja y debido a un mecanismo
poco conocido se presenta vasoconstricción pulmonar como
respuesta a la elevación de la presión de la aurícula
izquierda, la cual a su vez es reflejo de la presión diastólica
del ventrículo izquierdo. Aunque la estenosis mitral es
el ejemplo clásico de una lesión que provoca elevación
de la resistencia vascular pulmonar, cualquier patología
que produzca aumento moderado o grave de la aurícula izquierda
puede causar elevación de la resistencia arterial pulmonar
(mixoma de la aurícula izquierda, enfermedad valvular
aórtica, hipertensión arterial sistémica, miocardiopatía
o cualquier otra combinación de causas). La circulación
pulmonar normal está especialmente capacitada para manejar
volemias aumentadas sin elevación concomitante de la presión
por apertura de vías colaterales o circulación paralela.
En la enfermedad pulmonar crónica es la pérdida de tejido
pulmonar, arteriolas, capilares y venas provocadas por
la inflamación, la fibrosis y la atrofia, el principal
mecanismo que provoca la hipertensión pulmonar. Sin embargo,
la reserva del tejido pulmonar es enorme ya que más de
75% de la circulación pulmonar debe estar comprometida
para que aparezcan signos de sobrecarga de las cavidades
derechas desde el punto de vista clínico. Tienden a agravar
la sobrecar ga del ventrículo derecho, la hipoxia alveolar,
la hipercapnia y la acidosis, como sucede en las exacerbaciones
agudas provocadas por bronquitis o neumonía. |
|
El
denominador común de la cardiopatía pulmonar aguda y crónica
es la hipertensión pulmonar. |