Aparecen
también frecuentemente signos radiológicos de la neumopatía
subyacente.
Ecocardiografía: Es de gran utilidad para
corroborar el diagnóstico de cardiopatía pulmonar, ya
que permite visualizar hipertrofia y dilatación del ventrículo
derecho, dilatación de la aurícula derecha, y asimismo,
ofrecer información acerca de las causas cardíacas de
hipertensión pulmonar. Asimismo, con el sistema Doppler
se puede calcular la presión sistólica de la arteria pulmonar
Cateterismo cardíaco: No todos los pacientes
pueden ser sometidos a este procedimiento ya que existen
contraindicaciones específicas para este tipo de estudio.
El cateterismo cardíaco derecho es el método indicado
para el diagnóstico y el estudio de la magnitud de la
cardiopatía pulmonar, sobre todo en caso de hipertensión
pulmonar grave.
TRATAMIENTO
La poliglobulia es consecuencia del descenso de la oxigenación.
El riñón responde aumentando la secreción de eritroproyetina
lo que lleva al incremento de la masa eritrocitaria. Las
arterias pulmonares aumentan su presión como consecuencia
de vasoconstricción refleja y a largo plazo se deteriora
la función del ventrículo derecho. De ahí que el mejor
tratamiento de estas dos entidades sea la administración
de oxígeno a largo plazo para revertir los efectos de
la hipoxemia. Cuando el hematocrito alcanza cifras muy
elevadas (superiores a 60%), es posible que aumente la
viscosidad sanguínea lo que a su vez originará un mayor
aumento de la presión arterial pulmonar, deterioro ventricular
derecho y disminución del flujo cerebral.
En estos casos de policitemia secundaria a hipoxemia de
evolución crónica, el mejor tratamiento es la administración
de oxígeno por puntas nasales durante la noche (2 litros
por minuto).
En el tratamiento del "cor pulmonale",
además de oxigenoterapia y medicación broncodilatadora,
se recomiendan dieta hiposódica y diuréticos. En estos
casos "el mejor diurético es el oxígeno". La digital se
recomienda únicamente cuando exista falla |
ventricular izquierda o arritmias susceptibles de mejorar
con ella.
CARDIOPATIA
PULMONAR AGUDA (TROMBOEMBOLIA PULMONAR O COR PULMONALE
AGUDO)
El tromboembolismo pulmonar es más frecuente de lo que
se piensa clínicamente, pudiendo observarse en 10 a 30%
de las autopsias realizadas en adultos. De ahí que sea
una patología que deba sospechar se frente a cuadros clínicos
sugerentes o complicaciones que puedan surgir en diversas
condiciones patológicas
Esta patología aparece especialmente
en pacientes por arriba de los 60 años que padecen enfermedades
pulmonares crónicas, cardiopatías, o ambas, en relación
a factores de riesgo. Su frecuencia en pacientes que han
sido sometidos a cirugía alcanza de 0.1 a 1%. Aparece
la tromboembolia pulmonar más frecuentemente en pacientes
hospitalizados y sometidos a reposo en decúbito prolongado.
FISIOPATOLOGIA
La etiología más común de cor pulmonale agudo es la obstrucción
súbita de la circulación pulmonar por trombos embolizados
desde sitios distantes. El sitio común de origen de las
embolias son trombos alojados en las venas profundas de
las extremidades inferiores y los factores que predisponen
al desarrollo de trombosis venosa profunda son los siguientes:
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Historia de trombosis venosa previa
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Historia de flebitis de diversas etiologías
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Procedimientos quirúrgicos
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Trauma de extremidades inferiores
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Decúbito prolongado
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Insuficiencia cardíaca congestiva
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Neoplasias malignas (incluyendo las ocultas)
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Embarazo
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Anticonceptivos orales
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Obesidad
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Edad avanzada
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El
sitio común de origen de las embolias pulmonares son trombos
alojados en las venas profundas de las extremidades inferiores.
Los síntomas más constantes y comunes son el dolor torácico
y la taquipnea además de tos, disnea, hemoptisis, diaforesis,
angustia, síncope, estertores pulmonares, reforzamiento
del II ruido cardíaco pulmonar, taquicardia y fiebre. |