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Conviene
destacar que hasta 50% de los pacientes con datos
físicos de cardiopatía reumática niegan antecedentes
de fiebre reumática, ya que la enfermedad cursó sin
molestias o manifestaciones de compromiso articular
o cardíaco.
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Carditis:
Es la manifestación más grave de la fiebre reumática ya
que puede producir desde manifestaciones leves hasta llegar
a la muerte del enfermo durante el ataque agudo o dejar
secuelas que afectarán posteriormente el funcionamiento
del corazón. El ataque agudo al corazón afecta sus 3 capas
constituyendo una pancarditis (pericarditis, miocarditis
y endocarditis). Si la carditis no aparece en las 2 o
3 semanas de iniciado el ataque es raro que se presente.
La pericarditis se manifiesta por dolor
pericárdico, es decir continuo, exacerbado por los movimientos
respiratorios, movimientos laterales y de flexión del
tronco, así como con el decúbito dorsal. Se puede encontrar
en la auscultación frote pericárdico.
La miocarditis provoca insuficiencia
cardíaca con taquicardia, ritmo de galope, disnea, hepatomegalia
congestiva, plétora yugular y cardiomegalia. Es frecuente
encontrar trastornos del ritmo como son: extrasistolia
auricular o ventricular y bloqueo aurículoventricular
de primer grado que desaparecen al cesar el proceso inflamatorio.
La endocarditis lesiona preferentemente
los aparatos valvulares (bordes de las valvas, comisuras
o aparatos de sostén subvalvular). En orden de frecuencia,
la valvulitis afecta a la válvula mitral, aórtica, tricúspide
y finalmente la válvula pulmonar.
Conviene destacar que hasta 50% de los
pacientes con datos físicos de cardiopatía
reumática niegan antecedentes de fiebre reumática,
ya que la enfermedad cursó sin molestias o manifestaciones
de compromiso articular o cardíaco.
Corea: (Corea de Sydenham) Es consecuencia
de ataque al sistema nervioso central, fundamentalmente
en el sistema extrapiramidal, manifestándose por movimientos
involuntarios, debilidad muscular y trastornos emocionales.
Los movimientos son incoordinados en miembros superiores
y músculos de la cara, lo que ocasiona alteraciones del
habla; desaparecen |
durante
el sueño, pero pueden presentarse en reposo e interferir
con la actividad voluntaria. La debilidad muscular se
hace evidente cuando se le pide al paciente que apriete
las manos del examinador . Los cambios emocionales son
principalmente llanto e inquietud, los pacientes se desesperan
al no poder controlar los movimientos de sus manos o cara.
La duración de la corea es variable
(semanas o meses), no deja secuelas neurológicas y se
observa con mayor frecuencia en el sexo femenino.
Nódulos subcutáneos: Aparecen por lo general
después de las primeras semanas de la enfermedad y casi
siempre se presentan en pacientes con carditis. Los nódulos
subcutáneos llamados también "nódulos de Meynet" se caracterizan
por ser firmes e indoloros y presentarse en las superficies
de extensión de las articulaciones, son desplazables,
con un diámetro que varía de algunos milímetros hasta
1 o 2 centímetros. Duran de 1 a 2 semanas.
Eritema marginado: Por lo general se presenta
en pacientes con carditis. Se caracteriza por manchas
redondeadas, confluentes, de borde eritematoso, no pruriginosas.
Afecta generalmente al tronco y tienen carácter migratorio.
Duración del ataque reumático: Fluctúa entre
3 semanas a 6 meses, siempre que no exista una nueva infección
estreptocócica que prolongue el cuadro.
Diagnóstico de la fiebre reumática: En 1944,
T. Duckett Jones propuso criterios a seguir basados en
las combinaciones de manifestaciones clínicas. Los signos
más útiles o que con mayor seguridad fundamentaban el
diagnóstico los denominó signos mayores y los que no son
específicos del padecimiento signos menores. El término
"mayor" alude a la importancia diagnóstica y no a la frecuencia
o gravedad de la manifestación en particular. |