PAC MG-1 A1

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  • Hiperlipidemia: dieta y/o tratamiento farmacológico para mantener el colesterol total en cifras menores a 200 mg/dl, las lipoproteínas de baja densidad (L DL) por debajo de 130 mg/dL y las HDL por arriba de 40 mg/d l.
  • Hipertensión arterial: control adecuado de las cifras tensionales en un intento de mantenerlas por debajo de 140/90 mmHg.
  • Suspender el consumo de tabaco.
  • Dar tratamiento a base de dieta de reducción y ejercicio dinámico programado en pacientes obesos. En aquéllos otros que se encuentan en peso ideal; prescribir ejercicio dinámico programado en forma constante. El ejercicio aumenta las HDL y el paciente libera una considerable cantidad de estrés emocional.
  • En las mujeres post-menopáusicas se ha demostrado que la terapia sustitutiva con estrógenos, reduce significativamente la aparición de infarto del miocardio.
  • Control adecuado de la diabetes mellitus, si esta enfermedad se encuentra presente.
Tratamiento farmacológico
Betabloqueadores:
Han demostrado ser de gran utilidad en el tratamiento médico de la angina de pecho estable, y este efecto benéfico es debido a que disminuyen significativamente el consumo de oxígeno miocárdico al reducir la frecuencia cardíaca, la contractilidad y la postcarga. Por otro lado, estos fármacos bloquean los efectos que sobre el corazón tiene el estrés emocional a través del sistema adrenérgico.

Calcioantagonistas: (Verapamil, diltiazem, amlodipina, nifedipina): Disminuyen la contractilidad y producen vasodilatación. Su efecto antianginoso se debe a la disminución del consumo de oxígeno miocárdico y a la vasodilatación coronaria. La nifedipina y la amlodipina tienen efecto vascular predominante. El verapamil tiene un efecto inotrópico negativo predominante con menor acción vascular vasodilatadora. El diltiazem tiene acciones intermedias entre los citados anteriormente. El uso de los calcioantagonistas está indicado en pacientes con angina estable y en quienes exista contraindicación para recibir medicación
betabloqueadora. Asimismo, están indicados en la angina de Prinzmetal en la que los betabloqueadores están contraindicados.
    Los calciontagonistas también se indican en conjunto con los betabloqueadores (doble esquema) o asociados a estos y vasodilatadores cuando la angina de pecho no se controla con sólo uno o dos de ellos.

Vasodilatadores: Desde antaño se ha utilizado la nitroglicerina en el tratamiento de los ataques de angina de pecho, ya que por su inmediata y franca acción venodilatadora disminuye en forma brusca el retorno venoso y con ello la precarga. Tiene un efecto discreto arteriolodilatador y disminuye concomitantemente la postcarga. Fisiológicamente la disminución brusca de la precarga y postcarga disminuye el consumo de oxígeno miocárdico, cancelando el ataque anginoso. El ataque de angina de pecho puede ser yugulado inmediatamente con la administración sublingual de nitroglicerina o dinitrato o mononitrato de isosorbide. Administrado crónicamente reduce el trabajo del corazón y aumenta el flujo coronario, por lo que alivia la isquemia miocárdica.

Medicación antiplaquetaria: Se ha señalado anteriormente que la agregación plaquetaria no solamente participa en el fenómeno de la trombosis coronaria, sino que tiene un papel importante en la génesis y progresión de la aterosclerosis. De ahí que todo paciente con angina de pecho consecutiva a enfermedad aterosclerosa coronaria, debe recibir medicación antiplaquetaria (ticlopidina o aspirina) en conjunto con las medidas higiénico-dietéticas y medicamentos antianginosos.

ANGINA INESTABLE
Traduce fisiopatológicamente la ruptura de una placa aterosclerosa coronaria que pone en contacto el tejido colágeno y lipoídico con la sangre, lo cual estimulade inmediato la cascada de la coagulación, agregación plaquetaria mediada por la secreción de tromboxano A2 y la intensa vasoconstricción coronaria mediada por esta sustancia; de inmediato se forma el trombo intracoronario que, a su vez, estimula la fibrinolisis, proceso que produce lisis de trombo, estableciéndose entonces una lucha entre el mecanismo de coagulación que tiende a la trombosis arterial y el mecanismo fibrinolítico que tiende a deshacer el trombo.

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