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APENDICITIS AGUDA
La apendicitis aguda es la inflamación del apéndice vermiforme que obedece en la mayoría de los casos a obstrucción de su luz por fecalitos, ganglios linfáticos, tumores o parásitos. Se trata de una afección aguda que requiere tratamiento quirúrgico, ya que el apéndice inflamado se puede gangrenar y romper y esto causa peritonitis.
La apendicitis aguda es la inflamación del apéndice vermiforme. El estado inflamatorio obedece en la mayoría de los casos a obstrucción de la luz apendicular por fecalitos, ganglios linfáticos, tumores o parásitos. Se trata de una afección aguda que requiere tratamiento quirúrgico, ya que el apéndice inflamado se puede gangrenar y romper y esto causar peritonitis. Es un problema más frecuente en los jóvenes, aun cuando puede observarse también en los extremos de la vida. Su evolución clínica tiene características que permiten el diagnóstico con cierta facilidad, excepto cuando se trata de situaciones anómalas de implantación (apéndice retrocecal) o cuando hay simultáneamente embarazo y apendicitis. La evolución se puede complicar con gangrena, perforación, absceso y peritonitis.

CUADRO CLINICO

Se manifiesta por dolor abdominal constante, localizado primero en el epigastrio o alrededor del ombligo y después de unas horas se localiza en la fosa iliaca derecha y deja de doler el epigastrio. El dolor suele ser de tipo terebrante o pungitivo, limita la movilidad, calma con la posición en gatillo y cede, aunque no desaparece, con analgésicos administrados por vía parenteral, pero no cede con antiespasmódicos, por lo cual éstos pueden usarse como prueba terapéutica antes de aplicar analgésicos.
    Junto con el dolor hay anorexia, a veces náusea, también estreñimiento y escasa expulsión de gases por recto. Se presenta también fiebre o febrícula, y a veces calosfríos.
    En la exploración fisica se halla taquicardia, en abdomen hay dolor a la palpación profunda de la fosa iliaca derecha (punto de Mc Burney), con hiperestesia e hiperbaralgesia en esta región, además del signo de la descompresión brusca (signo del "rebote"). El paciente no puede
levantar la extremidad inferior derecha en extensión total por que el proceso inflamatorio irrita al músculo psoas.
    No se acepta el concepto de "apendicitis crónica". De manera tal que si el cuadro es verdaderamente de apendicitis y se deja avanzar, la evolución es hacia el empeoramiento, luego se perfora y se produce peritonitis aguda localizada, que posteriormente se extiende y puede matar al paciente.

DIAGNOSTICO

Se fundamenta en las manifestaciones de dolor localizado al principio en epigastrio, que luego pasa a la fosa iliaca derecha donde habrá signo de rebote como el más notable signo local de irritación peritoneal y en los datos de la biometría hemática, con leucocitosis y neutrofilia. El cuadro empeora en horas, el dolor no cede y el paciente queda inmóvil para evitar el dolor.
    En la radiografía simple del abdomen es posible observar en pocos casos unas pequeñas masas o fecalitos y a veces un áscari; con frecuencia existe borramiento del psoas. En caso de ruptura del apéndice el dolor disminuye al ceder la distensión, si bien posteriormente aparecen los signos francos de irritación peritoneal.
    En general, en una persona joven con este tipo de cuadro el diagnóstico es fácil; el diagnóstico diferencial es un poco más complejo con las mujeres, ya que en ellas se debe pensar en anexitis y embarazo extrauterino. En ambos sexos, la adenitis mesentérica es diagnóstico diferencial obligado, especialmente en niños y jóvenes.

TRATAMIENTO

Es necesariamente quirúrgico y oportuno para evitar complicaciones o empeoramiento del estado general. Los analgésicos están indicados para aliviar el dolor, pero sólo después de haber establecido el diagnóstico.

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