De
los tumores del aparato digestivo, el cáncer del esófago ocupa una frecuencia
más de 8%, predomina en el sexo masculino (se menciona hasta 5 a 1) y en
mayores de 40 años. El carcinoma epidermoide es el tipo histológico más
común. Debe señalarse que el adenocarcinoma que se origina en el fondo gástrico
e invade la unión gastroesofágica es muy frecuente.
Se refieren como factores etiológicos el alcoholismo,
el tabaquismo y el reflujo gastroesofágico. Se ha demostrado que las nitrosaminas
tienen capacidad de producir cáncer del esófago en animales. Se mencionan
también como mecanismos responsables: los alimentos ahumados, la ingestión
de bebidas muy calientes, la agresión mecánica de alimentos duros, diversas
carencias vitamínicas y principalmente, la metaplasia intestinal del tercio
inferior del esófago (esófago de Barret) consecutiva al reflujo gastroesofágico
de larga duración, entidad considerada actualmente como premaligna.
CUADRO CLINICO
En general, el cáncer del esófago no da mayores manifestaciones clínicas
durante sus primeras etapas. El síntoma más destacado es la disfagia progresiva
pero que, desgraciadamente, no se manifiesta hasta que la luz del esófago
ha disminuido en más de 30%.
La disfagia es referida según el sitio de la lesión:
faringoesofágica, mediosternal o esternal baja. El bolo se atasca en el
sitio debido a la estrechez esofágica; inicialmente a sólidos de mayor tamaño:
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La disfagia
no se manifiesta en forma temprana ya que el tumor no abarca todavía la
totalidad de la cicunferencia del órgano:
La disfagia se manifiesta plenamente cuando el tumor abarca la totalidad
de la circunferencia del órgano, lo que ocurre de manera más temprana en
la forma infiltrante y la afagia se presenta cuando el tumor ocluye la luz
en su totalidad. Entonces, el alimento se acumula por arriba de la obstrucción
y el esófago se dilata:
La regurgitación esofágica es más temprana en los tumores del esófago cervical
y puede caer a las vías respiratorias produciendo tos "genogénica" e infecciones:
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