Dolor
Parietal.
La afección de los nervios raquídeos consecutiva a desviaciones de la columna
vertebral, espondilitis o artritis, lo producen; pero desde luego, el estímulo
doloroso puede partir de la neurona que inerva la propia pared, como en
los casos de ejercicios abdominales excesivos o traumatismos: en éstos,
el dolor no tiene relación con las comidas ni la defecación y sí con los
movimientos; suele ser de tipo lancinante, ardoroso o sordo.
Dolor de causas extraabdominales
Un número importante de padecimientos como la insuficiencia suprarrenal,
las serositis, las enfermedades de la colágena, el infarto del miocardio
o la neumonía, son capaces de producir dolor abdominal, cuya fisiopatología
es muchas veces oscura, pero que en otras ocasiones se explicaría a través
de mecanismos de dolor referido.
Dolor Abdominal Atípico
Con mucha frecuencia el clínico se encuentra frente a los pacientes en los
cuales no le es fácil integrar una sospecha diagnóstica a causa de la forma
atípica con que se presenta el síntoma. Esto coincide muchas veces en aquellos
pacientes que se han dado en llamar "hipocondriacos". En realidad debe considerarse
el criterio de que en estos casos el dolor corresponde a "equivalentes"
físicos como manifestación de estados de angustia o depresión.
El investigar la determinación psicológica de los síntomas
exige la capacidad del clínico para interpretar el "lenguaje simbólico"
de los órganos. La valoración de la personalidad del enfermo es parte de
su cometido.
Una consideración que debe tenerse siempre presente es
que el dolor abdominal en los pacientes ancianos tiene con frecuencia variantes
muy amplias sobre la sintomatología que consideramos "típica"; en ciertos
casos de abdomen agudo la intensidad del dolor puede ser tan pobre y pueden
no existir signos tan importantes como la rigidez abdominal, característica
de los cuadros peritoníticos, |
como por
ejemplo la apendicitis, donde con frecuencia el dolor de comienzo es tan
difuso y leve que el paciente duda de si en realidad lo tiene o no, y más
avanzado el cuadro, sólo refiere molestia vaga en la fosa ilíaca derecha.
Si el médico tiene presente estas eventualidades, podrá evitar significativamente
el caer en cualquiera de los dos extremos: tratar equivocadamente un proceso
que no existe o lo que es peor, perder la oportunidad del tratamiento a
causa de un retraso para el diagnóstico.
SEMIOLOGIA
Los parámetros que obligadamente deben investigarse en el dolor son: sitio,
intensidad, carácter propio, irradiaciones, fenómenos que le preceden, acompañan
o siguen, causas que lo aumentan, disminuyen o calman, ritmo y periodicidad.
Aquí, convendrá recalcar algunas peculiaridades.
Respecto al sitio, debe tenerse presente que el
dolor visceral puro se localiza en la línea media del epimesogastrio, pero
en cuanto se ponen en juego los mecanismos del dolor referido y del reflejo
peritoneo-cutáneo, la localización es en la región correspondiente a la
proyección de la víscera afectada sobre la pared del abdomen y que el epigastrio
participa como zona de referencia frecuente de dolor originado en muy distintos
órganos: estómago, duodeno, apéndice, vías biliares, hígado, páncreas, colon,
íleon, anexos genitales y en ocasiones de órganos extraabdominales (infartos
del miocardio, neumonías, lesión del esófago).
Respecto al tipo o carácter debe tomarse en cuenta
que puede variar según la sensibilidad del sujeto y el tipo anatómico de
lesión, abundando además términos de diferente presentación según cada paciente.
El tipo ardoroso o de quemadura tiene con frecuencia relación con estados
inflamatorios de la mucosa sobre la que actúan elementos irritantes y también
trastornos neuromotores de la víscera. La sensación de pesadez, hinchazón
o tensión, indica un origen muscular por distensión y nos habla de atonía,
distensión pasiva y dilatación. |