PAC MG-1 A2

Contenido | Anterior | Siguiente

ESTENOSIS PILÓRICA
La aparición de síntomas de obstrucción pilórica debe correlacionarse estrechamente con la edad y los antecedentes del paciente. Las causas más frecuentes de la estenosis pilórica son: la úlcera péptica complicada, el carcinoma gástrico y la hipertrofia pilórica del lactante.
La estenosis pilórica es un síndrome obstructivo localizado en el canal pilórico que impide el tránsito libre del contenido gástrico.
    Las causas que producen dicha obstrucción son múltiples, pero el modo de acción de todas ellas es único: mecánico.

Estas causas se clasifican en tres tipos:

Intraluminales:
Cuerpos extraños (trico- y fitobezoares, huesos de aves, conchas de mariscos o monedas, etc).
    Las lesiones que se originan en la mucosa que recubre el canal pilórico o en su vecindad inmediata (la úlcera péptica, las proliferaciones malignas, los pólipos gástricos pediculados y la implantación ectópica de tejidos como el pancreático).

Murales o parietales:
En este tipo se incluyen los elementos musculares que por hipertonía o espasmo, hipertrofia o hiperplasia, constriñen al lumen pilórico.

Extraluminales:
En este último grupo deben considerarse todas aquellas causas que por un mecanismo de compresión, tracción o torsión sean capaces de bloquear la luz pilórica.

CUADRO CLINICO

El establecimiento del proceso obstructivo puede ser brusco o lento, parcial o completo; lo anterior depende de la naturaleza de la causa que lo produce.
    La aparición de síntomas de la obstrucción o estenosis pilórica es variable y debe correlacionarse estrechamente tanto con la edad como con los antecedentes personales patológicos de los pacientes.

Etiología:
Las causas más frecuentes de la estenosis pilórica son: la úlcera
péptica complicada, el carcinoma gástrico y la hipertrofia pilórica del lactante.

Síntomas:

Habitualmente en el adulto, la manifestación inicial es una sensación de plenitud o pesadez epigástrica que se agrava en el posprandio inmediato. Se asocian la náusea y las regurgitaciones, las cuales se acentúan en el periodo vespertino o nocturno.
    Después de ingerir alimentos, el paciente puede presentar dolor abdominal que se acompaña de borborigmos. El dolor desaparece cuando se logra vomitar; el paciente aprende rápidamente a provocarse el vómito, a limitar y seleccionar lo ingerido prefiriendo los alimentos blandos o líquidos.
    El vómito es generalmente abundante, de sabor "acedo", de olor fétido, sin bilis y en el cual se logran identificar partículas de alimentos que fueron ingeridos en periodos prandiales previos. Este es el vómito de retención. Al progresar la retención se agregan otros síntomas como son el mal sabor de boca, la anorexia, la lengua saburral, la fatiga, la sed, la pérdida de peso, la oliguria y la constipación.
    La historia de un síndrome ulceroso típico con uno o varios episodios de actividad reconocidos y confirmados terapéutica y radiológicamente es frecuente en el caso de estenosis benigna.

Signos:

A la exploración física se encuentra palidez, signos de deshidratación y signos de desnutrición.
    El signo abdominal más característico, a la inspección intencionada, es la peristalsis gástrica visible, la cual se puede provocar percutiendo a la izquierda del epigastrio. La palpación del abdomen puede revelar una masa epigástrica no dolorosa, de consistencia, superficie y limites variables, dependiendo de la causa que produzca la obstrucción.

Contenido | Anterior | Siguiente

Copyright © 2005 Dr. Scope. Derechos Reservados.
Diseño y Programación: Educación Médica Contínua