PAC MG-1 A2

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El cuadro clínico de la estenosis pilórica en los recién nacidos tiene las siguientes características: aparecen los síntomas entre la 2a. y la 10a. semana de vida, se inician con regurgitaciones, las cuales aumentan hasta llegar el vómito franco y abundante que en ocasiones logra vaciar todo el contenido gástrico. En los casos severos, no se identifica la bilis en dicho contenido. Los episodios de vómito pueden ser periódicos y alternarse con periodos de vaciamiento gástrico normal. Los niños rápidamente pierden peso, hay constipación manifiesta y orinan escasamente; se deshidratan y se presenta en ellos hipocloremia y alcalosis.
    A la exploración, el signo más sobresaliente es la peristalsis gástrica visible, la cual se puede inducir, como ya se mencionó arriba, por percusión del epigastrio o simplemente ofreciendo al niño un biberón con agua, té o leche, el cual es aceptado y consumido con gran voracidad, iniciándose así una rápida contracción gástrica, la cual es muy fácil constatar clara e indudablemente por la inspección del vientre. Otro signo abdominal que se presenta en la mayoría de los casos es una tumoración conocida como "la oliva palpable", localizada en el epigastrio, por fuera y a la derecha de la línea media; su identificación se facilita cuando el estómago está vacío o cuando el niño está dormido o siendo amamantado.
DIAGNOSTICO

Es obligatorio efectuar el estudio radiológico en estos pacientes. La serie gastroduodenal demostrará tres hallazgos fundamentales:
  1. dilatación gástrica,
  2. retardo o ausencia de vaciamiento y
  3. delineación de la región pilórica.
    La endoscopía debe considerarse como el mejor de los auxiliares para el diagnóstico, ya que permite: a) la visualización e identificación directa de las lesiones, b) la toma de muestras tisulares para biopsia y c) recolección de material de lavado intracavitario para el estudio citológico.

TRATAMIENTO

La conducta terapéutica en términos generales deberá encauzarse hacia la reposición de los elementos que se han perdido: agua, electrolitos, sangre, proteínas, carbohidratos, lípidos, minerales y vitaminas. Una vez repuestas las cantidades calculadas se podrá intentar el tratamiento definitivo. El tratamiento médico anterior debe incluir las medidas necesarias para descomprimir o vaciar el estómago y efectuar una alimentación o reposición de nutrientes por vía parenteral. El tratamiento definitivo dependerá fundamentalmente de la causa que produzca la obstrucción.

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