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En
la forma erosiva aguda, con sangrado importante, son necesarios la hospitalización,
los cuidados intensivos y en ocasiones pudiera llegarse a la cirugía para
resecar el estómago.
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Cuando
el cuadro es dudoso se recurre entonces a la endoscopia, la radiología y
en caso necesario al estudio histológico con biopsia.
Aunque la endoscopia y la radiología pueden ser orientadoras,
la única forma posible de precisar el diagnóstico de gastritis-inflamación
de la mucosa gástrica es con el estudio histológico.
TRATAMIENTO
Depende de la causa, cuando puede precisarse, ya que es más bien un grupo
de manifestaciones vagas.
Se emplean antiácidos, antisecretores, dietas diversas
y tranquilizantes, aunque la respuesta es muy variada, ya que depende del
tiempo de evolución y de la gravedad de cada caso. La frecuencia de gastritis
relacionada con la ingestión de aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos
obliga a considerar que la prevención resulta esencial en virtud de la gran
cantidad de pacientes que requieren de dicho tipo de medicación. Entre las
estrategias para ese objeto están diversas formas de utilización: capa entérica,
efervescentes, combinados con antiácidos, disueltos y en mucha agua, ingeridos
con alimentos o usando de manera concomitante los bloqueadores de los receptores
H2 por su efecto antisecretor o las prostaglandinas (misoprostol)
por su efecto de "citoprotección".
En la forma erosiva aguda, con sangrado importante, es
necesaria la hospitalización, los cuidados intensivos y en ocasiones la
cirugía para ligar vasos e inclusive resecar el estómago, ya que no cede
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hemorragia.
Se necesita también reponer la volemia con sangre y líquidos y atender el
estado general.
Las formas menos frecuentes de gastritis ya pertenecen
al campo del especialista: las gastritis crónicas de causa inmunitaria como
la de la anemia perniciosa, las gastritis linfocíticas, las manifestaciones
de padecimientos como el esprue o la enfermedad celiaca y las más frecuentes
de tipo crónico que están relacionadas con la infección por Helicobacter
pylori, mismas que se encuadran en dos grupos básicos: las que se establecen
en todo el estómago respetando el antro que son principalmente de tipo autoinmunitario
(tipo A) y las que involucran principalmente al antro (tipo B) y que corresponden
con más frecuencia a la infección por H. pylori, que puede ser demostrada
fácilmente a través del estudio endoscópico y cuyo tratamiento muy eficiente
es la combinación de amoxicilina, metronidazol e inhibidores de la bomba
de protones.
CONCLUSIONES
La gastritis es un cuadro inespecífico de que probablemente algo ha afectado
al estómago, lo ha inflamado o ulcerado o bien hipertrofiado. Rara vez lo
atrofia.
Para su diagnóstico y tratamiento no se han establecido
criterios uniformes, excepto en la forma erosiva aguda con sangrado grave.
Es frecuente según estudios histopatológicos, pero muchas veces es asintomática.
Debe buscarse siempre el diagnóstico más específico.
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