PAC MG-1 A2

Contenido | Anterior | Siguiente

INTOXICACIÓN ALIMENTARIA
Es el trastorno resultado de la ingestión de un alimento contaminado con toxinas, de ahí la denominación de intoxicación. Su causa más común es la enterotoxina producida por el estafilococo dorado, le sigue en frecuencia la enterotoxina del C. perfringens. El botulismo es la más grave intoxicación alimentaria pero que, por suerte, es poco común.
    Aunque se trata de bacterias, no corresponde a una infección sino más bien al daño provocado por las toxinas que éstas producen y quedan dentro de los alimentos. Dado que estas toxinas son en general termoestables, pueden persistir aunque se hierva o fría el alimento ofensor.

CUADRO CLINICO

En la intoxicación por toxina del estafiloco las manifestaciones se presentan de 4 a 8 horas después de ingerir el alimento ofensor. La causada por C. perfringens tiene un periodo de incubación de 12 horas. El cuadro es brusco, caracterizado por diarrea, dolor abdominal y vómito, sin grave ataque al estado general y es autolimitada, con o sin tratamiento.
    En la exploración fisica el enfermo puede estar levemente deshidratado, hay dolor difuso a la palpación profunda del abdomen y no hay otros datos patológicos.
    El laboratorio o la radiología no proporcionan información, dada la naturaleza leve y benigna de esta afección, por lo que no se indican estudios de este tipo a menos que el cuadro empeore o se piense en otra causa. En ocasiones hay escalofrío y fiebre leve y pasajera.
    Los cuadros de intoxicación por Clostridium botulinum son en general muy graves, tienen un período de incubación de 18 a 36 horas, pero se han reportado casos hasta de 8 días y el cuadro clínico se caracteriza por alteraciones visuales: visión borrosa y diplopia por oflalmoplejia externa; alteraciones del lenguaje: disfonía y disartria y alteraciones de la deglución (disfagia). La diarrea es rara, la constipación es frecuente, no hay fiebre ni alteraciones de la conciencia.
DIAGNOSTICO

Se establece en los casos de S. aureus y de C. perfringens por medio del cuadro clínico característico de diarrea y vómitos y dolor abdominal de presentación brusca, cuatro a 12 horas después de haber ingerido un alimento ofensor, generalmente leche o uno de sus derivados mal conservado en el caso de S. aureus y de carne o sus productos en el de C. perfingens. En lo que respecta al botulismo, los signos clínicos mencionados, su presentación en forma de brotes afectando a grupos de personas y su naturaleza dramática deben determinar la sospecha diagnóstica y su inmediato traslado a una unidad de cuidados intensivos para su estudio y tratamiento adecuados.
    En general, en las intoxicaciones alimentarias no se requieren estudios de laboratorio o gabinete ya que no serían útiles.

TRATAMIENTO

El paciente deberá permanecer en reposo relativo, se permite la ingestión de líquidos de los que acostumbre el paciente y dada la naturaleza autolimitada, casi nunca se indican antiespasmódicos ni frenadores de la actividad peristáltica, excepto cuando haya dolor intenso o el enfermo tenga necesidad imperiosa de no evacuar (por ejemplo tener que hacer un viaje). Al día siguiente el paciente puede recuperar su vida normal.

CONCLUSIONES

La intoxicación alimentaria estafilocócica o por C. perfringens, una de las afecciones digestivas frecuentes y autolimitadas, es más frecuente en épocas de verano, ya que los alimentos ofensores no se refrigeran adecuadamente o se consumen en sitios sin condiciones higiénicas adecuadas. Su carácter benigno y autolimitado permite que la labor médica sea sobre todo de orientación y prevención para evitar se repitan estos cuadros.
Estos problemas siempre son resultado de la ingestión de alimentos contaminados con toxinas cuyo origen más frecuente es el estafilococo dorado.

Contenido | Anterior | Siguiente

Copyright © 2005 Dr. Scope. Derechos Reservados.
Diseño y Programación: Educación Médica Contínua