Es
el trastorno resultado de la ingestión de un alimento contaminado con toxinas,
de ahí la denominación de intoxicación. Su causa más común es la enterotoxina
producida por el estafilococo dorado, le sigue en frecuencia la enterotoxina
del C. perfringens. El botulismo es la más grave intoxicación alimentaria
pero que, por suerte, es poco común.
Aunque se trata de bacterias, no corresponde a una infección
sino más bien al daño provocado por las toxinas que éstas producen y quedan
dentro de los alimentos. Dado que estas toxinas son en general termoestables,
pueden persistir aunque se hierva o fría el alimento ofensor.
CUADRO CLINICO
En la intoxicación por toxina del estafiloco las manifestaciones se presentan
de 4 a 8 horas después de ingerir el alimento ofensor. La causada por C.
perfringens tiene un periodo de incubación de 12 horas. El cuadro es
brusco, caracterizado por diarrea, dolor abdominal y vómito, sin grave ataque
al estado general y es autolimitada, con o sin tratamiento.
En la exploración fisica el enfermo puede estar levemente
deshidratado, hay dolor difuso a la palpación profunda del abdomen y no
hay otros datos patológicos.
El laboratorio o la radiología no proporcionan información,
dada la naturaleza leve y benigna de esta afección, por lo que no se indican
estudios de este tipo a menos que el cuadro empeore o se piense en otra
causa. En ocasiones hay escalofrío y fiebre leve y pasajera.
Los cuadros de intoxicación por Clostridium botulinum
son en general muy graves, tienen un período de incubación de 18 a 36 horas,
pero se han reportado casos hasta de 8 días y el cuadro clínico se caracteriza
por alteraciones visuales: visión borrosa y diplopia por oflalmoplejia externa;
alteraciones del lenguaje: disfonía y disartria y alteraciones de la deglución
(disfagia). La diarrea es rara, la constipación es frecuente, no hay fiebre
ni alteraciones de la conciencia. |
DIAGNOSTICO
Se establece en los casos de S. aureus y de C. perfringens
por medio del cuadro clínico característico de diarrea y vómitos y dolor
abdominal de presentación brusca, cuatro a 12 horas después de haber ingerido
un alimento ofensor, generalmente leche o uno de sus derivados mal conservado
en el caso de S. aureus y de carne o sus productos en el de C.
perfingens. En lo que respecta al botulismo, los signos clínicos mencionados,
su presentación en forma de brotes afectando a grupos de personas y su naturaleza
dramática deben determinar la sospecha diagnóstica y su inmediato traslado
a una unidad de cuidados intensivos para su estudio y tratamiento adecuados.
En general, en las intoxicaciones alimentarias no se
requieren estudios de laboratorio o gabinete ya que no serían útiles.
TRATAMIENTO
El paciente deberá permanecer en reposo relativo, se permite la ingestión
de líquidos de los que acostumbre el paciente y dada la naturaleza autolimitada,
casi nunca se indican antiespasmódicos ni frenadores de la actividad peristáltica,
excepto cuando haya dolor intenso o el enfermo tenga necesidad imperiosa
de no evacuar (por ejemplo tener que hacer un viaje). Al día siguiente el
paciente puede recuperar su vida normal.
CONCLUSIONES
La intoxicación alimentaria estafilocócica o por C. perfringens,
una de las afecciones digestivas frecuentes y autolimitadas, es más frecuente
en épocas de verano, ya que los alimentos ofensores no se refrigeran adecuadamente
o se consumen en sitios sin condiciones higiénicas adecuadas. Su carácter
benigno y autolimitado permite que la labor médica sea sobre todo de orientación
y prevención para evitar se repitan estos cuadros. |
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Estos
problemas siempre son resultado de la ingestión de alimentos contaminados
con toxinas cuyo origen más frecuente es el estafilococo dorado. |