|
Cuando
el reflujo del contenido gástrico al esófago es un hecho aislado, no pasa
de ser una molestia simple, pero cuando se vuelve repetitivo, afecta seriamente
la mucosa y causa inflamación, estenosis, hemorragia o transformación de
su epitelio.
|
|
Corresponde
al reflujo del contenido gástrico hacia el esófago. Normalmente no debe
haber paso del contenido gástrico hacia arriba, pero cuando se manifiesta,
se provocan alteraciones, ya que este líquido es irritante para la mucosa
esofágica.
Cuando este suceso es aislado no pasa de ser una molestia
simple, pero cuando se vuelve crónico, afecta seriamente la mucosa y le
causa inflamación, esofagitis erosiva, estenosis, hemorragia o transformación
de su epitelio a uno llamado de Barret, que constituye una lesión precancerosa.
Es factible también que haya aspiración respiratoria nocturna
del líquido regurgitado y se produzcan alteraciones bronco pulmonares que
pueden llegar al absceso y a la bronquiectasia.
Esta afección se origina en la incompetencia del esfínter
esofágico inferior y para ello participa la hernia hiatal por deslizamiento,
la presión intrínseca del esfínter, la pérdida del ángulo cardioesofágico
y la acción de la gravedad cuando el paciente está acostado.
CUADRO CLINICO
La manifestación pivote es la pirosis. En ocasiones hay también regurgitación
del contenido esofágico hacia la boca. Otras manifestaciones corresponden
a las complicaciones, cuando el reflujo es crónico. Estas complicaciones
son la metaplasia de Barret de la mucosa esofágica, estenosis del esófago
o úlceras. Ello causa odinofagia y disfagia progresiva para los alimentos
sólidos y puede producir hemorragia. |
DIAGNOSTICO
Se realiza por medio del cuadro clínico, más bien inespecífico y se complementa
con estudios paraclínicos, que son la endoscopia, la manometría esofágica
y en ocasiones la prueba de Bernstein de perfusión de ácido.
El estudio radiográfico es también útil e incluso se
coloca al paciente en posición de Trendelenburg o se presiona el abdomen
para provocar el reflujo.
En caso de duda diagnóstica se efectúa endoscopia con
cepillado y toma de biopsia para detectar un posible cáncer esofágico o
la metaplasia de Barret.
TRATAMIENTO
Cuando el reflujo gastroesofágico no se ha complicado se emplean medidas
dietéticas, físicas y farmacológicas. Debe recordarse que diversos fármacos
de uso común son capaces de disminuir la presión del esfinter esofágico
inferior facilitando el reflujo: teofilina, diacepam y los bloqueadores
del canal del calcio, y que otros son intrinsecamente lesivos: quinidina,
cloruro de potasio, tetraciclina y AINES. Además, los carminativos contenidos
en el ajo, cebolla, menta, diversos licores, así como el chocolate y las
grasas tienen ese mismo efecto de disminuir la presión del EEI y de paso,
estos dos últimos retrasan el vaciamiento gástrico favoreciendo el reflujo.
En cuanto a dieta se recomienda cenar ligero y poco líquido
y no acostarse de inmediato, además de evitar alimentos que aumentan la
secreción ácida, como el café o las bebidas alcohólicas. De las medidas
físicas, se levanta la cabecera de la cama unos 15 cm para disminuir la
posibilidad mecánica del reflujo. |