Se
trata de un síndrome que comprende una situación de dolor abdominal, acompañado
de diversas manifestaciones digestivas y sistémicas que ponen en peligro
la vida y que requieren tratamiento médico o quirúrgico urgente.
Todas las vísceras intraabdominales y pélvicas pueden
causar abdomen agudo cuando enferman gravemente. El abdomen agudo puede
ser simulado también por afecciones del aparato respiratorio y cardiovascular
y secundariamente por alteraciones de otros aparatos y sistemas; por ello
es necesario contar con los suficientes datos clínicos, de laboratorio y
gabinete, para establecer un diagnóstico lo más preciso posible.
Este síndrome puede observarse desde los recién nacidos
hasta los ancianos, en hombres y en mujeres; en personas previamente sanas
y en aquellas con afecciones crónicas. Las causas son de lo más diverso
y pueden ser infecciosas, inflamatorias, metabólicas, tóxicas, traumáticas,
mecánicas y congénitas.
Son necesarios los procedimientos clínicos secuenciales
y precisos por parte del médico para que el enfermo que deba operarse sea
llevado oportunamente a la sala de operaciones, mientras que el que requiere
tratamiento médico se le atienda adecuadamente.
El tiempo es de vital importancia para establecer el
diagnóstico y la terapéutica necesarias. El retraso en estos dos procedimientos
puede |
conducir
a la muerte del enfermo.
CUADRO CLINICO
Se manifiesta según la causa que le dio origen, aunque en general hay dolor
abdominal intenso, diversos síntomas digestivos y manifestaciones extradigestivas
graves como hipotensión arterial, deshidratación, fiebre y desequilibrio
electrolítico. El enfermo puede morir por septicemia, hemorragia profusa,
necrosis tisular o falla orgánica múltiple al provocarse muchas alteraciones,
que en cascada se suceden una tras otra.
Las manifestaciones digestivas son dolor localizado o
difuso, con las características propias de la víscera o vísceras afectadas.
Los síntomas acompañantes pueden ser: náusea, vómito, distensión abdominal,
diarrea, estreñimiento. Los signos son: hiperestesia, hiperbaralgesia, silencio
intestinal o peristaltismo de lucha, tumores a través de las hernias, masas
palpables, ascitis libre, gas libre en la cavidad peritoneal, resistencia
de la pared abdominal y signo de la descompresión brusca.
Los signos generales corresponden a los ojos hundidos
y piel seca y pálida debidos a la deshidratación, a la fiebre que puede
ser elevada, al colapso circulatorio por anemia o deshidratación y posteriormente,
en pocas horas, puede haber insuficiencia renal, respiratoria, alteraciones
hematológicas, estado de choque y la muerte. |
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En
general hay dolor abdominal intenso, diversos síntomas digestivos y manifestaciones
extradigestivas graves como hipotensión arterial, deshidratación, fiebre,
desequilibrio electrolítico y el enfermo muere por septicemia, hemorragia
profusa, necrosis tisular o falla orgánica múltiple. |