PAC MG-1 A3

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APARATO RESPIRATORIO
  1. Tos
    La tos es un síntoma tan importante en los enfermos del aparato respiratorio, que la podemos considerar como la manifestación principal de la semiología respiratoria. Existen enfermos que niegan el síntoma tos, quizá porque no es frecuente ni molesta y la consideran con el término erróneo de "tos natural". Puede existir además la tos de origen extrarrespiratorio, del tipo simulado, nervioso, etc.
    Si el enfermo tiene tos, el médico deberá resolver tres problemas fundamentales: ¿es aguda o crónica?; aquí debemos evaluar si el síntoma es pasajero o de evolución breve, o cuando es pertinaz y de evolución prolongada. ¿Es de origen respiratorio?; cuando la tos es de origen respiratorio se va a caracterizar por ser fácil, húmeda y termina con la expulsión de la expectoración. ¿Es de origen extrarrespiratorio?; aquí la podemos considerar como una tos difícil, seca y nunca termina con la expulsión de expectoración.
    El mecanismo de la tos tiene tres fases sucesivas: la primera, llamada de aspiración o de carga, se caracteriza por una inspiración profunda; la segunda, llamada de compresión, consiste en una espiración forzada con la glotis cerrada, y la tercera, llamada de expulsión, se caracteriza por la espiración y apertura brusca de la glotis.

  2. Disfonía
    Es un síntoma que puede representar alguna relación con el aparato respiratorio.
    Se puede observar en la tuberculosis, en la que generalmente la afección laríngea es concomitante con enfermedad avanzada, y esta patología local es prácticamente una complicación pulmonar, habitualmente por estasis de las secreciones contaminadas.
    Existe la posibilidad de neoplasias primarias benignas como pólipos, malignas como el cáncer de la laringe o metastásicas. La patología puede ser
profesional en personas que hablan mucho o constantemente.
Es importante no olvidar que esta patología puede estar dada por trastornos de tipo parésico o paralítico de uno de los nervios recurrentes por enfermedad intratorácica, aneurisma de la aorta y neoplasias pulmonares que los engloben o compriman, así como patología de la esfera neurológica.
  1. Expectoración
    La expectoración está íntimamente ligada con la tos, en algunas ocasiones existe y ésta no es expulsada, ya sea porque los enfermos la degluten como sucede frecuentemente en las mujeres y en los niños, o por la sencilla razón de que no saben expectorar.
    En relación con la expectoración, debemos de recoger los siguientes datos: color, cantidad, olor, sabor y consistencia.
    El observar la coloración de la expectoración es de gran ayuda para el clínico, ya que de este dato podrá iniciarse un juicio diagnóstico. Cuando se trata de expectoración mucosa su color es blanquecino, la expectoración mucopurulenta es de color verdoso, mientras que la expectoración purulenta es amarilla; ambas nos dan una idea del proceso infeccioso que está originando estos datos.
    La expectoración de color rojizo es conocida como esputo hemoptoico y se caracteriza porque con la expectoración aparecen "hilos" sanguinolentos o bien un franco color rojizo. La expectoración "achocolatada" es en algunos casos muy sugestiva en abscesos hepáticos que se han abierto a bronquios, la expectoración que se produce en el edema agudo de pulmón es de color "salmón" y finalmente la expectoración negruzca debida a la antracosis, la observamos con frecuencia.
Vómica es la explusión brusca y abundante por la boca, de líquido purulento proveniente del árbol respiratorio. Puede deberse a patología torácica por un absceso o quiste pulmonar o a una colección pleural abierta al pulmón. En raros casos proviene de una colección mediastinal y con más frecuencia de origen extratorácico como es el caso de absceso hepático amibiano abierto a bronquios

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