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El
sangrado del tubo digestivo que se produce antes del ángulo de Treitz
se manifiesta como hematemesis y melena; el que ocurre después de
dicho ángulo, da por resultado melena.
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- Disfagia
Es la dificultad al paso de los alimentos. Puede ser brusca por espasmos,
o de instalación paulatina, primero a los sólidos y luego
a los líquidos como en las estenosis por cáusticos en fase
de cicatrización, o en el cáncer del esófago. Puede
ser aguda después de la ingestión de un cuerpo extraño
(niños que se tragan monedas, pequeños juguetes, alfileres
de seguridad, etc.; adultos que se tragan durante un ataque epiléptico
lo que traen en la boca o puentes dentales). Obliga a un estudio cuidadoso
del esófago por medio de la radiografía y endoscopia.
- Náusea
Es una sensación desagradable que puede presentarse aislada o preceder
al vómito. Se acompaña de salivación, palidez y mareo.
Igual que el vómito, indica alteración gástrica pero
puede ser de origen reflejo como en el embarazo en la enfermedad vesicular.
- Vómito
Es la expulsión violenta por la boca del contenido gástrico.
Generalmente está precedido de náuseas, sudoración
y salivación abundante. Hay contracción de los músculos
del abdomen y del diagragma, con apertura del cardias y contracción
brusca del estómago. El vómito "cerebral" es decir,
de causa central, no es precedido de náusea ni de síntomas
vagales y se le llama también vómito en proyectil. Debe
indicarse su volumen, frecuencia, horario en relación con la ingestión
de alimentos (inmediato, tardío), sabor, olor, presencia de sangre
fresca o digerida (hematemesis), de bilis, de alimentos recién
ingeridos o con más de 12 horas, presencia de parásitos,
contenido intestinal (porráceo) o francamente fecaloide (obstrucción).
Sus causas son múltiples, pueden pertenecer a patología
propiamente gástrica: gastritis, úlcera péptica,
neoplasias y estenosis pilóricas; o ser reflejo por patología
presente en otro sitio del propio aparato
digestivo: vesícula, intestino delgado, colon, páncreas,
o de otros aparatos y sistemas.
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Puede poner
en peligro la vida por deshidratación y desequilibrio hidroelectrolítico
si son muy abundantes y frecuentes, sobre todo en niños o ancianos.
Cuando calman el dolor, generalmente son de origen gástrico y si
no lo calman, su origen puede estar en otros órganos.
- Hematemesis
Es la expulsión de sangre fresca o digerida que proviene de la
parte alta del tubo digestivo: esófago, estómago, duodeno
o de las vías biliares y del páncreas. Debe diferenciarse
de la hemoptisis en donde la sangre viene aereada, acompañada de
tos con esputo hemoptoico; de la expulsión de alimentos de color
rojo: betabel, tunas rojas, vino tinto, etc. Debe anotarse cuándo
apareció, su frecuencia, su intensidad, si se acompaña o
no de síntomas de anemia, si es precedida o seguida de melena.
Sus causas más frecuentes en nuestro medio son: ruptura de várices
esofágicas, gastritis erosiva, úlcera péptica, cáncer
gástrico, hernia hiatal y divertículos.
- Ictericia
Es la coloración amarilla de piel y mucosas debido al aumento de
las bilirrubinas circulantes. Es necesario distinguirla de coloraciones
amarillentas de la piel en la ingestión abundante de carotenos
(zanahoria, papaya, mango, jitomate), o de algunos medicamentos (atebrina,
ácido pícrico). En estos casos no hay pigmentación
de las mucosas. Debe interrogarse la presencia o ausencia de: coluria,
acolia y prurito; este último participa de manera importante en
la obstrucción biliar.
Debe anotarse: modo de principio, brusco o lento; duración, si
hay intermitencias con coloración normal de piel y mucosas y desaparición
de la coluria o acolia, si fue o no precedida de dolor en hipocondrio
derecho, si se acompaña de fiebre, malestar general o diarrea.
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