PAC MG-1 A3

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El sangrado del tubo digestivo que se produce antes del ángulo de Treitz se manifiesta como hematemesis y melena; el que ocurre después de dicho ángulo, da por resultado melena.
  1. Disfagia
    Es la dificultad al paso de los alimentos. Puede ser brusca por espasmos, o de instalación paulatina, primero a los sólidos y luego a los líquidos como en las estenosis por cáusticos en fase de cicatrización, o en el cáncer del esófago. Puede ser aguda después de la ingestión de un cuerpo extraño (niños que se tragan monedas, pequeños juguetes, alfileres de seguridad, etc.; adultos que se tragan durante un ataque epiléptico lo que traen en la boca o puentes dentales). Obliga a un estudio cuidadoso del esófago por medio de la radiografía y endoscopia.

  2. Náusea
    Es una sensación desagradable que puede presentarse aislada o preceder al vómito. Se acompaña de salivación, palidez y mareo. Igual que el vómito, indica alteración gástrica pero puede ser de origen reflejo como en el embarazo en la enfermedad vesicular.

  3. Vómito
    Es la expulsión violenta por la boca del contenido gástrico. Generalmente está precedido de náuseas, sudoración y salivación abundante. Hay contracción de los músculos del abdomen y del diagragma, con apertura del cardias y contracción brusca del estómago. El vómito "cerebral" es decir, de causa central, no es precedido de náusea ni de síntomas vagales y se le llama también vómito en proyectil. Debe indicarse su volumen, frecuencia, horario en relación con la ingestión de alimentos (inmediato, tardío), sabor, olor, presencia de sangre fresca o digerida (hematemesis), de bilis, de alimentos recién ingeridos o con más de 12 horas, presencia de parásitos, contenido intestinal (porráceo) o francamente fecaloide (obstrucción).
    Sus causas son múltiples, pueden pertenecer a patología propiamente gástrica: gastritis, úlcera péptica, neoplasias y estenosis pilóricas; o ser reflejo por patología presente en otro sitio del propio aparato digestivo: vesícula, intestino delgado, colon, páncreas, o de otros aparatos y sistemas.
Puede poner en peligro la vida por deshidratación y desequilibrio hidroelectrolítico si son muy abundantes y frecuentes, sobre todo en niños o ancianos. Cuando calman el dolor, generalmente son de origen gástrico y si no lo calman, su origen puede estar en otros órganos.
  1. Hematemesis
    Es la expulsión de sangre fresca o digerida que proviene de la parte alta del tubo digestivo: esófago, estómago, duodeno o de las vías biliares y del páncreas. Debe diferenciarse de la hemoptisis en donde la sangre viene aereada, acompañada de tos con esputo hemoptoico; de la expulsión de alimentos de color rojo: betabel, tunas rojas, vino tinto, etc. Debe anotarse cuándo apareció, su frecuencia, su intensidad, si se acompaña o no de síntomas de anemia, si es precedida o seguida de melena. Sus causas más frecuentes en nuestro medio son: ruptura de várices esofágicas, gastritis erosiva, úlcera péptica, cáncer gástrico, hernia hiatal y divertículos.

  2. Ictericia
    Es la coloración amarilla de piel y mucosas debido al aumento de las bilirrubinas circulantes. Es necesario distinguirla de coloraciones amarillentas de la piel en la ingestión abundante de carotenos (zanahoria, papaya, mango, jitomate), o de algunos medicamentos (atebrina, ácido pícrico). En estos casos no hay pigmentación de las mucosas. Debe interrogarse la presencia o ausencia de: coluria, acolia y prurito; este último participa de manera importante en la obstrucción biliar.
    Debe anotarse: modo de principio, brusco o lento; duración, si hay intermitencias con coloración normal de piel y mucosas y desaparición de la coluria o acolia, si fue o no precedida de dolor en hipocondrio derecho, si se acompaña de fiebre, malestar general o diarrea.

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