Su causa
puede ser hepática: cirrosis o hepatitis; posthepática: cálculos
enclavados en colédoco, neoplasia de cabeza de páncreas, de
colédoco o de ámpula de Vater; prehepática: hemolisis
exagerada por ingestión de medicamentos, paludismo, anemias congénitas,
transfusiones incompatibles, etc.; en este caso la ictericia es acolúrica.
- Acolia
Es la dipegmentación de la materia fecal; blanca o amarilla muy
pálida, debido a la falta de pigmento biliar en el tubo digestivo.
Puede ser transitoria como en la fase inicial de la hepatitis, o permanente
como en obstrucciones bien establecidas de la vías biliares; cálculos
muy enclavados en el colédoco o neoplasias.
- Coluria
Es la hiperpigmentación amarilla de la orina debida a la eliminación
de bilirrubina directa. Se presenta en las ictericias de origen hepático
o biliar y no se presenta en el caso de las ictericias prehepáticas
o de tipo hemolítico.
- Estreñimiento o constipación
Puede ser horaria, cuantitativa y cualitativa. En la horaria hay alargamiento
del tiempo entre una evacuación y otra (debe compararse al hábito
normal del enfermo); la cuantitativa se refiere a disminución de
la cantidad de materia fecal y la cualitativa a la presencia de escíbalos
que indican mayor deshidratación de las heces. Pueden combinarse
las tres o presentarse aisladas. Indican un tránsito lento en el
colon, su causa más común es funcional (constipación
simple) por malos hábitos higiénico-dietéticos, ingestión
de poca fibra, de poca agua, hábitos sedentarios, bloquear el deseo
de la defecación, embarazo o problemas psicológicos; pero
pueden deberse a padecimientos orgánicos como neoplasias del tubo
digestivo, neuropatías, endocrinopatías, etc.
Debe anotarse si es persistente su duración, si alterna con
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períodos
de evacuaciones normales o con diarrea y si es ocasional, si hay abuso
de laxantes o de enemas. Si ha habido cambios en la dieta.
- Diarrea
Evacuaciones de mayor contenido acuoso y tránsito intestinal acelerado.
Anotar si es aguda o crónica, el número de evacuaciones,
el olor, color, cantidad, presencia de alimentos no digeridos (lienteria);
presencia de grasa (esteatorrea) o fibras musculares (creatorrea); parásitos,
espuma, moco o sangre; si son precedidas de retortijón, de ruidos
hidroaéreos; si son imperiosas, si producen ardor anal, si hay
fiebre. En las agudas, preguntar antecedentes de ingestión de alimentos
sospechosos y si otras personas que los ingieren tienen diarrea; investigar
cambios en la costumbre alimenticia. Uso de antibióticos, o de
laxantes, presencia de parásitos u otras anormalidades. En las
crónicas, si alterna con períodos de constipación
o de normalidad. Se denomina falsa diarrea a evacuaciones en donde coexisten
escíbalos que indican un tránsito lento y líquido
en el cual flotan; esto se debe a la secreción a nivel del sigmoides
y del recto, de moco y líquido por irritación y no a un
tránsito rápido. En realidad hay constipación y este
síntoma se debe a padecimientos del colon descendente y rectosigmoides.
- Rectorragia
Es la expulsión de sangre fresca por el recto. Su significado clínico
es presencia de lesión activa de la porción inferior del
tubo digestivo. Las causas son variables: hemorroides, ulceraciones, diverticulitis,
cáncer y pólipos.
La sangre puede estar separada del excremento o revuelta de manera homogénea
o parcial. Es decir, mientras más fresca y más independiente
de las heces, la lesión causal se encuentra más próxima
al ano. En todos los casos de rectorragia debe efectuarse exploración
digital y endoscopia.
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Indicadores
prácticos para la clasificación de la diarrea. Edad: niño-adulto-anciano
Presentación: brusca-larvada
Evolución: aguda-crónica
Intensidad: leve-moderada-severa
Terreno: sano-empobrecido
Origen: local-consecuencia
Etiología: infecciosa-no infecciosa
Función alterada: ósmosis-secreción-absorción-motilidad. |