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La
hipersensibilidad de la pared abdominal se distingue del dolor intraabdominal
haciendo palpación superficial mientras se contrae el músculo, si el dolor
es de la pared, se intensifica y si es de origen intraabdominal, disminuye.
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- Bazo y riñón
Bazo. Normalmente el bazo no es palpable; el bazo palpable generalmente
es indicativo de problema clínico que requiere aclaración. Son diversos
los factores que pueden provocar crecimiento del bazo.
Las principales causas que originan aumento de este órgano son:
- Cirrosis hepática: por obstrucción de la circulación portoesplénica.
- Infecciones: septicemias, endocarditis bacteriana, mononucleosis
infecciosa.
- Metabólicas: hemosiderosis, amiloidosis, porfiria, galactosemia.
- Hematológicas: anemia hemolítica, esferocitosis, anemia de
Cooley, leucemias.
- Neoplasias: linfosarcoma, sarcoma ce lular, reticulares,
etc.
- Otras: insuficiencia cardíaca congestiva, pericarditis constrictiva,
policitemia vera.
Debe hacerse diagnóstico diferencial de esplenome galia con tumores renales,
tumores de cola de pán creas o tumores del colon transverso. Por percusión
de la región esplénica se puede delimitar y proyec tar este órgano a la
región anterolateral del abdomen y a la parte inferior del hemitórax izquierdo.
Riñón. La exploración de la región lumbar puede ser útil para descubrir
la presencia de patología renal, particularmente de cuadros inflamatorios
como en la pielonefritis crónica o el absceso perirrenal. En los padecimientos
inflamatorios renales o de las vías urinarias altas la maniobra de puño-percusión
es dolorosa, pero también puede ser positiva esta maniobra cuando existe
inflamación de las masas musculares.
Asimismo, en la exploración de abdomen pueden identificarse masas uni
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bilaterales
correspondientes a quistes renales o tumoraciones. Los tumores de riñón
crecen hacia abajo, afuera y adelante llegando a ocasionar deformación
del hipocondrio, flanco y fosa ilíaca. Se debe investigar en casos espécíficos
la existencia de dolor en los llamados puntos ureterales.
- Dolor
Durante la exploración manual del abdomen es posible comprobar la presencia
del dolor relatado por el paciente, o bien, durante la palpación profunda,
originar este signo cuyo sitio, intensidad y características pueden orientar
al clínico a identificar el órgano involucrado. Con este propósito y por
razones prácticas se ha acostumbrado dividir el abdomen en cuadrantes
que se identifican como: superior e inferior, derechos e izquierdos.
En el cuadrante superior derecho (CSD), los cuadros dolorosos pueden deberse
a patología hepatobiliar, gastroduodenal, pancreática o renal derecha.
En el cuadrante superior izquierdo (CSI) suelen expresarse órganos como
páncreas, colon izquierdo, bazo, riñón izquierdo.
En el cuadrante inferior derecho (CID) el dolor puede ser originado en
región íleocecal, apéndice, ovario derecho, uréter y riñón derechos.
En el cuadrante inferior izquierdo (CII) se expresan órganos como el colon
izquierdo, uréter, riñón y ovario izquierdos. El epigastrio suele ser
el sitio donde se irradia el dolor de diversas vísceras abdominales: vesícula,
apéndice, ovario, estómago, intestino, colon, etc.
El dolor periumbilical sugiere patología del intestino delgado.
Peritoneo parietal. Esta estructura tie ne una inervación rica
en receptores somáticos. Es sensible a la tracción, presión e inflamación
como también lo son el mesenterio y el epiplón menor. Cuando el peritoneo
parietal es estimulado, el dolor es referido al área cutánea adyacente.
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