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El
tratamiento en la bronquiolitis aguda puede hacerse en el hogar, aunque
siempre se debe contemplar la necesidad de hospitalización cuando el cuadro
respiratorio se agrava.
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Las
complicaciones más frecuentes son insuficiencia cardíaca derecha, debida
a la falla respiratoria e hipertensión pulmonar, neumotórax o neumomediastino
por ruptura alveolar y neumonía por aspiración de alimentos, en cuyo caso
la insuficiencia respiratoria es grave.
DIAGNOSTICO
Existen antecedentes de patología viral en la familia y la evolución descrita
del cuadro clínico expuesto. La imagen radiológica es característica por
la sobredistensión pulmonar y la biometría hemática reporta leucocitosis
con linfocitosis.
TRATAMIENTO
La mayor parte de los pacientes debe tratarse en su casa y únicamente los
que rápidamente evolucionan a la insuficiencia respiratoria y/o algún otro
trastorno metabólico, ameritan hospitalización por la necesidad de oxigenoterapia,
hidratación parenteral o bien la corrección del trastorno metabólico agregado.
Medidas generales:
Control de la temperatura por medios físicos.
Administración de acetaminofén a 30 mg/kg de peso en 24 horas.
Dieta normal, acompañada de abundantes líquidos, de preferencia fraccionados.
Se recomienda la posición de sentado del paciente en la cuna o bien en brazos
de la madre, para facilitar los movimientos de los músculos que intervienen
en la dinámica respiratoria.
El ambiente húmedo en la habitación del niño favorece la fluidificación
de secreciones; usar de preferencia vaporizadores eléctricos en forma intermitente,
durante los dos o tres días de evolución del padecimiento.
La fisioterapia pulmonar a base de percusión intermitente del tórax favorece
el manejo de secreciones y con ello disminuye la ansiedad de la tos. |
La administración
de oxígeno debe ser por mascarilla facial o cámara cefálica, con un flujo
de oxígeno de 5 a 7 litros por minuto.
Los casos que ameritan hospitalización deben ser manejados por el neumólogo
pediatra.
En pacientes graves hospitalizados, el tratamiento debe
incluir una hidratación parenteral adecuada, con líquidos bajos y aportación
de electrolitos básicos, como sodio y potasio a requerimientos normales.
No se recomienda el uso de antitusígenos o sedantes;
en pacientes con antecedentes de atopia, la administración de un broncodilatador
ß agonista, mejora el movimiento mucociliar. Lo mismo ocurre en cuanto a
corticosteriodes que se usan en este tipo de pacientes como prueba o en
asistencia ventilatoria.
En lo que atañe a antibióticos y digitálicos, sólo en
casos complicados, será útil el uso de penicilina y digoxina.
EVALUACION Y PRONOSTICO
En general, el control de los pacientes con bronquiolitis, se realiza monitorizando
la función respiratoria, pues se espera que se resuelva el cuadro en las
primeras 24 horas. Cuando la evolución es tórpida, generalmente existe patología
concomitante asociada cardiopulmonar, inmunosupresión, displasia broncopulmonar
o prematurez.
Al desaparecer las manifestaciones clínicas que permitan
enviar al enfermo a su domicilio, se instruye a los padres para que en el
microambiente hogareño no se fume y la higiene de la recámara sea exhaustiva,
porque la mayor parte de los niños que tienen antecedentes atópicos y padecieron
bronquiolitis, padecen asma en el futuro.
Cuando la evolución es crónica y recurrente puede corresponder
a bronquiolitis obliterante. |