La
bronquitis aguda es un proceso inflamatorio que afecta la tráquea y los
bronquios grandes y de mediano calibre; ocasionalmente hay compromiso de
los bronquios más pequeños y los bronquiolos y generalmente se acompaña
de proceso inflamatorio de las vías respiratorias superiores o va precedido
de este. La infección es el factor principal para la presencia de bronquitis
aguda; se puede presentar en cualquier etapa del año, pero es más frecuente
en los meses de invierno, y está relacionada con los cambios de temperatura
o por exacerbaciones epidémicas. Se transmite por la vía aérea del hombre
enfermo al sano y la aglomeración humana en lugares confinados favorece
la transmisión; se presenta en cualquier sexo y edad pero es más común en
los extremos de la vida y sobre todo en niños pequeños y además puede aparecer
en sujetos sanos o constituir la exacerbación de una bronquitis crónica.
La manifestación clínica más frecuente y persistente
es la tos, misma que puede ser productiva o seca según la etiología y el
momento de la evolución en que se encuentre la enfermedad. Su frecuencia
es muy importante, se encuentra entre las 20 primeras causas de morbilidad,
sobre todo infantil. La etiología viral es la más frecuente, considerándose
que corresponde a 85% de los casos; el resto es de etiología bacteriana
y el germen más frecuente es el Hemophilus influenzae; hay algunas
de tipo irritativo que cada vez se observan con mayor frecuencia debido
a los contaminantes del medio ambiente como ozono, bióxido de azufre y distintas
variedades de polvos que producen irritación e inflamación de la mucosa
bronquial al ser inhalados.
BRONQUITIS VIRAL
Múltiples estudios epidemiológicos han demostrado que los virus son los
causantes de la mayoría de las bronquitis agudas. El Rhinovirus es el organismo
aislado con mayor frecuencia en niños con bronquitis aguda. También se ha
identificado al virus sincicial respiratorio, influenza, parainfluenza,
así como adenovirus y paramixovirus. La rubéola se asocia a bronquitis
aguda y los síntomas respiratorios con frecuencia |
preceden a las manifestaciones de esta infección.
CUADRO CLINICO
Con gran frecuencia existe el antecedente inmediato de rinitis, sinusitis,
otitis y faringoamigdalitis. La bronquitis viral habitualmente comienza
en forma gradual; la tos aparece tres o cuatro días posterior a la rinitis,
lo que implica la extensión de la inflamación hacia la tráquea y los bronquios.
Inicialmente no es productiva hasta varios días después cuando se inicia
la producción de esputo que los niños pequeños generalmente degluten, por
lo que pueden presentar vómitos con paroxismos de tos, el vómito contiene
moco, lo que confirma la naturaleza productiva de la tos; en ocasiones hay
fiebre dependiendo de la intensidad de la infección.
En las primeras estapas de la enfermedad, la auscultación
del tórax muestra pocas alteraciones y a medida que la tos progresa pueden
auscultarse estertores bronquiales y sibilancias que se han asociado a la
presencia de Rhinovirus o hiperreactividad bronquial. Los síntomas habitualmente
se resuelven en 7 a 10 días. La persistencia de tos después de este periodo
obliga a sospechar infección bacteriana secundaria o una complicación como
puede ser neumonía o atelectasia.
ANATOMIA PATOLOGICA
Al inicio de la enfermedad hay congestión de la mucosa, las secreciones
son limitadas, pero a medida que el proceso inflamatorio progresa hay un
aumento en la actividad de las glándulas mucosas con una gran producción
de esputo; la infiltración de leucocitos polimorfonucleares en las paredes
de la vía aérea contribuye al aspecto purulento de las secreciones, lo cual
no es indicativo de infección bacteriana. También se produce descamación
del epitelio ciliado, lo que puede ser un factor que contribuya en forma
importante a la predisposición para infecciones bacterianas y para la misma
hiperreactividad bronquial. |
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La
bronquitis aguda es una de las 20 causas principales de morbilidad, en particular
en niños y aunque en la mayoría (85%) de los casos es un proceso viral autolimitante,
son frecuentes las complicaciones que van desde la infección bacteriana
secundaria hasta problemas pulmonares como neumonía y atelectasia. |