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Las
anemias debidas a padecimientos hematológicos primarios constituyen
una minoría en comparación con las que se originan por padecimientos
no hematológicos. Estas últimas incluyen sin duda el grupo
más numeroso de pacientes hospitalizados con anemia, tanto adultos
como niños, y muy posiblemente también enfermos ambulatorios.
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La esplenectomía
solamente está indicada en aquellos pacientes que no pueden estabilizarse
con estos fármacos o en quienes es necesario usar dosis muy altas para mantener
cifras estables de Hb. En muchos enfermos, el procedimiento resulta de gran
beneficio, pudiéndose reducir o incluso eliminar el empleo de corticoesteroides.
La anemia hemolítica aloinmune en la forma más común
ocurre cuando un individuo recibe una transfusión de eritrocitos incompatibles
en alguno de los sistemas antigénicos eritrocíticos. Si por transfusión
previa el receptor de la transfusión ya posee anticuerpos séricos contra
los glóbulos rojos del donador, el resultado es la destrucción acelerada
y masiva de los eritrocitos contenidos en la transfusión. Otra entidad en
la que puede presentarse hemólisis por aloanticuerpos es la eritroblastosis
fetal o anemia hemolítica del recién nacido. En esta circunstancia, lo que
ocurre con mayor frecuencia es que una madre con el tipo Rh- procrea un
producto con fenotipo Rh+ por herencia paterna. Bien sea en el embarazo
o en el momento del parto, los eritrocitos Rh+ pasan a la circulación materna
e inducen al sistema inmune a la producción de anticuerpos anti-Rh. En un
embarazo ulterior en el que el producto también tenga el fenotipo Rh+, los
anticuerpos maternos de la clase IgG serán capaces de atravesar la barrera
placentaria y producir destrucción de eritrocitos fetales en el útero. Las
manifestaciones clínicas pueden ir desde una forma muy moderada de anemia
al momento del nacimiento, a formas graves de anemia e hiperbilirrubinemia
que puede |
condicionar
kernicterus y aun muerte intrauterina por hydrops fetalis.
El tratamiento de los niños afectados varía de acuerdo con la gravedad del
caso y consiste primordialmente en recambios sanguíneos y fototerapia.
La anemia hemolítica inducida por fármacos agrupa tres
formas de anemia hemolítica, con mecanismos fisiopatológicos distintos,
cuyo único denominador común es que los cuadros hemolíticos ocurren después
de la administración de ciertos fármacos. En el primer caso, se desarrollan
anticuerpos contra fármacos o metabolitos que directamente se depositan
de manera pasiva sobre la membrana eritrocítica. En el segundo caso, el
blanco de los anticuerpos es un complejo formado por una proteína plasmática
autólo ga y un fármaco. En el tercero, el fármaco tiene un papel misterioso
porque no reacciona con la membrana de los eritrocitos ni con los anticuerpos
resposables de la hemólisis.
ANEMIAS SECUNDARIAS A PADECIMIENTOS NO HEMATOLÓGICOS
Las anemias debidas a padecimientos hematológicos primarios constituyen
una minoría en comparación con las que se originan por padecimientos no
hematológicos. Estas últimas incluyen sin duda el grupo más numeroso de
pacientes hospitalizados con anemia, tanto adultos como niños, y muy posiblemente
también enfermos ambulatorios. De acuerdo con su frecuencia, estas anemias
se pueden clasificar como se observa en el cuadro. |