PAC MG-1 A5

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Las anemias debidas a padecimientos hematológicos primarios constituyen una minoría en comparación con las que se originan por padecimientos no hematológicos. Estas últimas incluyen sin duda el grupo más numeroso de pacientes hospitalizados con anemia, tanto adultos como niños, y muy posiblemente también enfermos ambulatorios.
La esplenectomía solamente está indicada en aquellos pacientes que no pueden estabilizarse con estos fármacos o en quienes es necesario usar dosis muy altas para mantener cifras estables de Hb. En muchos enfermos, el procedimiento resulta de gran beneficio, pudiéndose reducir o incluso eliminar el empleo de corticoesteroides.
    La anemia hemolítica aloinmune en la forma más común ocurre cuando un individuo recibe una transfusión de eritrocitos incompatibles en alguno de los sistemas antigénicos eritrocíticos. Si por transfusión previa el receptor de la transfusión ya posee anticuerpos séricos contra los glóbulos rojos del donador, el resultado es la destrucción acelerada y masiva de los eritrocitos contenidos en la transfusión. Otra entidad en la que puede presentarse hemólisis por aloanticuerpos es la eritroblastosis fetal o anemia hemolítica del recién nacido. En esta circunstancia, lo que ocurre con mayor frecuencia es que una madre con el tipo Rh- procrea un producto con fenotipo Rh+ por herencia paterna. Bien sea en el embarazo o en el momento del parto, los eritrocitos Rh+ pasan a la circulación materna e inducen al sistema inmune a la producción de anticuerpos anti-Rh. En un embarazo ulterior en el que el producto también tenga el fenotipo Rh+, los anticuerpos maternos de la clase IgG serán capaces de atravesar la barrera placentaria y producir destrucción de eritrocitos fetales en el útero. Las manifestaciones clínicas pueden ir desde una forma muy moderada de anemia al momento del nacimiento, a formas graves de anemia e hiperbilirrubinemia que puede
condicionar kernicterus y aun muerte intrauterina por hydrops fetalis. El tratamiento de los niños afectados varía de acuerdo con la gravedad del caso y consiste primordialmente en recambios sanguíneos y fototerapia.
    La anemia hemolítica inducida por fármacos agrupa tres formas de anemia hemolítica, con mecanismos fisiopatológicos distintos, cuyo único denominador común es que los cuadros hemolíticos ocurren después de la administración de ciertos fármacos. En el primer caso, se desarrollan anticuerpos contra fármacos o metabolitos que directamente se depositan de manera pasiva sobre la membrana eritrocítica. En el segundo caso, el blanco de los anticuerpos es un complejo formado por una proteína plasmática autólo ga y un fármaco. En el tercero, el fármaco tiene un papel misterioso porque no reacciona con la membrana de los eritrocitos ni con los anticuerpos resposables de la hemólisis.

ANEMIAS SECUNDARIAS A PADECIMIENTOS NO HEMATOLÓGICOS

Las anemias debidas a padecimientos hematológicos primarios constituyen una minoría en comparación con las que se originan por padecimientos no hematológicos. Estas últimas incluyen sin duda el grupo más numeroso de pacientes hospitalizados con anemia, tanto adultos como niños, y muy posiblemente también enfermos ambulatorios. De acuerdo con su frecuencia, estas anemias se pueden clasificar como se observa en el cuadro.

Anemias en padecimientos no hematológicos

Secundarias a infecciones
Secundarias a insuficiencia renal crónica
Secundarias a trastornos metabólicos y endócrinos
Secundarias a alcoholismo y cirrosis
Secundarias a inflamaciones crónicas


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