Adicionalmente,
cada estadio se divide en "A" si no hay síntomas generales o "B" si existe
pérdida ponderal mayor de 10% del peso los seis meses previos, fiebre inexplicable
mayor de 38 grados centígrados, ambas cosas, o sudores nocturnos profusos.
Para la evaluación clínica debe disponerse de una historia
clínica cuidadosa y de un examen físico completo, con atención a la presencia
de signos y síntomas "B" del linfoma. La enfermedad de Hodgkin es una de
las neoplasias hematológicas en donde los avances en su manejo, obtenidos
en los últimos 25 años, pueden catalogarse como notables dado el alto porcentaje
de respuestas y la cifra elevada de curaciones definitivas.
La laparotomía exploradora con esplenectomía con fines
de estadificación tuvo su mejor época a fines del decenio de 1960 y durante
los años de 1970. Actualmente, cada día se indica menos; los motivos son
diversos, entre los que es importante señalar mayor disponibilidad de métodos
de gabinete no invasivos y altamente sensibles para detectar aun pequeñas
tumoraciones.
Desde el punto de vista terapéutico, la quimioterapia
se emplea en los estadios avanzados y la radioterapia puede elegirse en
estadios iniciales (I y II), siempre que sea posible administrarla en condiciones
óptimas. En varios países se emplea la quimioterapia |
combinada
inclusive para tratar estadios iniciales. El régimen de poliquimioterapia
más empleado es el MOPP, compuesto por Mostaza nitrogenada, Oncovin (sulfato
de vincristina), Procarbacina y Prednisona. Existen otros programas terapéuticos
compuestos de fármacos diferentes en estructura, toxicidad y actividad,
con utilidad semejante y posiblemente mejor a la del esquema MOPP. Dentro
de estos esquemas encontramos el ABVD, que ha sido el más empleado entre
los de segunda línea y está compuesto por Adriamicina, Bleomicina, Vinblastina
y Dacarbacina. Se emplean cada vez más los esquemas híbridos como MOPP /
ABVD o MOPP / ABV.
En los pacientes con enfermedad de Hodgkin refractaria
a quimioterapia y radioterapia, se utilizan cada día con mayor frecuencia
regímenes compuestos de dosis altas de antitumorales, algunos asociados
con radioterapia en combinación con trasplante de médula ósea.
Una de las complicaciones tardías más serias del tratamiento
de la enfermedad de Hodgkin es el desarrollo de neoplasias secundarias.
Las más frecuentes son la leucemia aguda no linfoide y los linfomas no Hodgkin,
que son muy agresivos clínica e histológicamente. |
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Se
prefierre no emplear el término de linfoma para distinguirla de los
verdaderos linfomas malignos y porque la etiopatogenia de ambos padecimientos
es muy diferente. El diagnóstico de la enfermedad de Hodgkin depende
del estudio histológico de un ganglio linfático. |