MIOLOMA
MÚLTIPLE
Se desconoce su etiología. Algunos factores se han asociado con el padecimiento,
como radiaciones ionizantes, infecciones virales y agentes tóxicos, así
como factores genéticos. Las manifestaciones clínicas derivan de la proliferación
incontrolable de las células plasmáticas; los enfermos presentan dolor óseo
de intensidad variable (lo que a menudo se confunde con "reumatismo"), deformidades
de los huesos y fracturas en terreno patológico. Estas últimas con frecuencia
son la manifestación inicial de la entidad, ya que habitualmente el cuadro
está precedido de un período asintomático cuya duración puede ser variable.
En el laboratorio, la mayoría de los enfermos presenta anemia de grado variable,
normocítica o normocrómica. El examen de los extendidos de sangre descubre
la tendencia de los eritrocitos a agruparse en "pilas de monedas" o "rouleaux".
El estudio de la médula ósea, imprescindible para establecer el diagnóstico
muestra infiltración de células |
plasmáticas
por arriba de 10%, las cuales muchas veces tienen apariencia maligna; algunas
son multinucleadas y poseen grandes nucleolos; en ocasiones la invasión
medular por plasmocitos es masiva. El estudio electroforético de las proteínas
nunca debe omitirse. El estudio inmunoelectroforético de suero y orina complementa
el examen electroforético y permite ratificar, y no pocas veces establecer,
el diagnóstico, así como clasificar la variedad inmunológica del mieloma.
La quimioterapia es la mejor manera de iniciar la terapéutica, salvo cuando
existe alguna lesión localizada que produzca dolor intenso, la cual amerite
radioterapia local. Se han descrito varias combinaciones de medicamentos
pero en el momento actual el uso combinado intermitente de melfalán y prednisona
es el más adecuado. En cuanto al pronóstico, los mielomas no tratados tienen
una supervivencia corta, de siete meses en promedio. La quimioterapia ha
beneficiado a la mayoría de los enfermos, quienes logran sobrevivir entre
dos y cuatro años con pocas o mínimas molestias. |