PAC MG-1 A5

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Estructura de las inmunoglobulinas
Figura 7

La molécula de inmunoglobulina que se representa está formada por cuatro cadenas de polipéptidos: dos cadenas pesadas (H) y dos ligeras (L) unidas entre sí por puentes de disulfuro.

MIOLOMA MÚLTIPLE

Se desconoce su etiología. Algunos factores se han asociado con el padecimiento, como radiaciones ionizantes, infecciones virales y agentes tóxicos, así como factores genéticos. Las manifestaciones clínicas derivan de la proliferación incontrolable de las células plasmáticas; los enfermos presentan dolor óseo de intensidad variable (lo que a menudo se confunde con "reumatismo"), deformidades de los huesos y fracturas en terreno patológico. Estas últimas con frecuencia son la manifestación inicial de la entidad, ya que habitualmente el cuadro está precedido de un período asintomático cuya duración puede ser variable. En el laboratorio, la mayoría de los enfermos presenta anemia de grado variable, normocítica o normocrómica. El examen de los extendidos de sangre descubre la tendencia de los eritrocitos a agruparse en "pilas de monedas" o "rouleaux". El estudio de la médula ósea, imprescindible para establecer el diagnóstico muestra infiltración de células
plasmáticas por arriba de 10%, las cuales muchas veces tienen apariencia maligna; algunas son multinucleadas y poseen grandes nucleolos; en ocasiones la invasión medular por plasmocitos es masiva. El estudio electroforético de las proteínas nunca debe omitirse. El estudio inmunoelectroforético de suero y orina complementa el examen electroforético y permite ratificar, y no pocas veces establecer, el diagnóstico, así como clasificar la variedad inmunológica del mieloma. La quimioterapia es la mejor manera de iniciar la terapéutica, salvo cuando existe alguna lesión localizada que produzca dolor intenso, la cual amerite radioterapia local. Se han descrito varias combinaciones de medicamentos pero en el momento actual el uso combinado intermitente de melfalán y prednisona es el más adecuado. En cuanto al pronóstico, los mielomas no tratados tienen una supervivencia corta, de siete meses en promedio. La quimioterapia ha beneficiado a la mayoría de los enfermos, quienes logran sobrevivir entre dos y cuatro años con pocas o mínimas molestias.

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