| El que
ocurra un fenómeno vasooclusivo en la vena ileofemoral de un anciano que
ha sufrido fractura intertrocantérea de fémur y ha permanecido inmóvil durante
algún tiempo no sorprende; sin embargo, hay situaciones en las que deben
conducirse estudios orientados a aclarar la causa de la trombofilia, tales
como: trombosis en sujetos jóvenes, menores de 45 años, con factores predisponentes
eviden tes o sin estos, trombosis en sitios anatómicos poco usuales, historia
familiar de trombosis, resistencia o reacciones infrecuentes a tratamientos
anticoagulantes o antitrombóticos, etc. Una vez que se ha identificado un
fenómeno vasooclusivo asociado a una condición trombofílica, debe considerarse
el empleo de anticoagulantes. En la profilaxis y tratamiento de los padecimientos
trombóticos pueden utilizarse medicamentos antiplaquetarios como la aspirina
y la ticlopidina; el dipiridamol debe olvidarse como antiplaquetario. También
es posible usar anticoagulantes orales, cumarínicos y heparinas o heparinoides.
Las heparinas son mucopolisacáridos ácidos que inhiben la coagulación merced
a su |
interacción
con la antitrombina III; no se absorben en el aparato digestivo, de allí
que haya que administrarlos por vía parenteral intravenosa o subcutánea.
Los anticoagulantes orales son derivados de la cumarina o de la indandiona
y actúan antagonizando la vitamina K. Dado que la absorción del aparato
digestivo es adecuada, se administran por vía oral.
Cuando se desea anticoagulación prolongada, deben preferirse
los cumarínicos y el control de su efecto anticoagulante debe vigilarse
midiendo la tasa normalizada de protrombina (INR), calculada a partir del
tiempo de pro trombina y las características del reactivo que se emplea
para hacer la dosificación. Los valores del INR deseables para hacer la
vigilancia de la anticoagulación con cumarínicos son: (ver cuadro).
Los agentes fibrinolíticos de primera (es treptoquinasa
y urokinasa), segunda (activador del plasminogéno tipo tisular) y tercera
(activador del plasminógeno tipo urocinasa o APSAC) se han utilizado con
éxito en el tratamiento de infarto agudo del miocardio, trombosis venosa
profunda, tromboembolia pulmonar, etc. |
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El
estudio de todo paciente con trombofilia debe incluir la investigación
del fenotipo y del genotipo de la RPCa. Este estudio, junto con las investigaciones
de las actividades antigénicas y procoagulantes de las proteínas
C, S y antitrombina III, permiten esclarecer la causa de la trombofilia
familiar en 60-70% de los casos. |