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El
cáncer es el resultado de alteraciones en una célula que modifica su potencial
de crecimiento, la respuesta a los mecanismos de control y función. Estos
cambios pueden implicar mutaciones en uno o más genes, anormalidades cromosómicas
graves o anomalías en la transcripción y alteración de las propiedades
de crecimiento de la célula.
En los tumores hereditarios debe ocurrir una primera mutación en las células
germinales, seguida de una mutación en las células somáticas. En el caso
de las neoplasias de presentación esporádica, ambas mutaciones ocurren
en una misma célula somática.
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Actualmente
se asume que el cáncer es el resultado de alteraciones en una célula que
modifica su potencial de crecimiento, la respuesta a los mecanismos de control
y función. Estos cambios pueden implicar mutaciones en uno o más genes,
anormalidades cromosómicas graves o anomalías en la transcripción genética
que conducen a desdiferenciación y alteración de las propiedades de crecimiento
de la célula. La proliferación de esta célula transformada genera un crecimiento
maligno, sugiriendo el origen monoclonal del cáncer.
La relación genética - cáncer se abordará desde los siguientes
puntos de vista: (1) Carcinogénesis. (2) Condiciones que predisponen al
cáncer. (3) Enfermedades mendelianas con elevada incidencia de neoplasias.
(4) Neoplasias hereditarias. (5). Oncogenes. (6) Alteraciones cromosómicas
y neoplasias.
CARCINOGÉNESIS
Diferentes estudios de biología celular y molecular han relacionado el proceso
de mutagénesis con el de carcinogénesis, basados en la evidencia de que
la mayoría de los cánceres humanos están ligados a la exposición a factores
externos que ocasionan mutaciones en células somáticas y/o germinales y
pueden transformar las células normales en células cancerosas. Los agentes
responsables de esta transformación pueden ser químicos como tabaco, asbesto,
arsénico, cadmio, cromo, etc., físicos como radiaciones ionizantes, o biológicos
como virus de ADN o ARN.
Diversos investigadores, utilizando modelos matemáticos,
propusieron que para la carcinogénesis se requieren al menos dos eventos
consecutivos. En el caso de tumores hereditarios debe ocurrir una primera
mutación |
en células
germinales (primer evento de la carcinogénesis), seguida de una mutación
en células somáticas (segundo evento). En caso de neoplasias de presentación
esporádica, las dos mutaciones ocurren en una misma célula somática. Esta
hipótesis se conoce como "hipótesis de Knudson" o de iniciación promoción.
Existen mecanismos para reconocer o destruir las células
mutantes, debido a que sintetizan una mayor cantidad de proteína o una proteína
anormal. Sin embargo, cuando una célula mutante tiene ventaja reproductiva,
genera una clona anormal que dará origen a la neoplasia. Esta transformación
se acompaña de alteraciones en la regulación génica, que se confirma en
determinadas neoplasias por la detección de antígenos fetales o carcinoembrionarios.
Ejemplo de éstas son la alfafetoproteína en carcinoma primario de hígado,
de estómago o de próstata, y el antígeno Gold en tumores de tubo digestivo
(principalmente de estómago y colon). Otro ejemplo de esta transformación
es la secreción de hormonas que no corresponden al tejido donde se encuentra
el tumor, tales como corticoesteroides producido por tumores pulmonares
o insulina por el mesotelioma.
El modelo de la carcinogénesis es muy complejo y probablemente
el desarrollo de las neoplasias no se deba únicamente a cambios en el ADN,
sino a otros factores tales como resistencia y susceptibilidad del huésped
a la expresión de la mutación y a la interacción del genoma con agentes
ambientales.
CONDICIONES QUE PREDISPONEN AL CÁNCER
Aneuploidias
La observación de que las células malignas presentan con frecuencia aneuploidía
sugirió que estas aberrraciones son importantes para el desarrollo de tumores.
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