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El
diagnóstico prenatal es una de las áreas de mayor desarrollo en genética
médica y consiste en identificar in utero y en parejas con alto riesgo,
de tener hijos afectados por enfermedades genéticas.
La amniocentesis contribuye al diagnóstico de ciertas enfermedades genéticas
en una etapa tan temprana que permite terminar el periodo de embarazo y
prevenir el nacimiento de un niño afectado. Es un procedimiento a realizar
entre las semanas 13 a 16 de la gestación.
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No obstante,
existen grupos étnicos en los que se presentan ciertas enfermedades genéticas
con mayor frecuencia. Esto ha llevado a tratar de identificar individuos
heterocigotos para genes recesivos antes de que haya nacido un individuo
afectado con el fin de proporcionar asesoramiento genético en forma prospectiva.
Por ejemplo, la enfermedad de Tay-Sachs se presenta con una frecuencia de
1:3500 en población de origen judío-ashkenazy y la anemia de células falciformes
con una frecuencia de 1:400 en población negra de origen africano. En la
enfermedad de Tay-Sachs debida deficiencia de la enzima hexosaminidasa A,
la detección de heterocigotos se realiza midiendo la actividad de esta enzima
en leucocitos de sangre periférica, que se encuentra en valores intermedios,
entre normales y afectados. La detección de portadores de anemia de células
falciformes se puede realizar mediante electroforesis de hemoglobina, observándose
dos tipos de bandas: una de hemoglobina A normal, y otra de hemoglobina
S. Además, existen padecimientos en los que individuos heterocigotos para
una enfermedad autosómica recesiva pueden presentar manifestaciones clínicas
si son sometidos a condiciones ambientales especiales. Por ejemplo, los
heterocigotos para HbA/S expuestos a bajas concentraciones de oxígeno presentan
crisis falciformes y los individuos portadores de deficiencias de alfa-1-antitripsina
presentan enfisema pulmonar si son fumadores.
Actualmente se ha ampliado el número de padecimientos
en los que pueden detectarse portadores mediante técnicas de ADN recombinante.
DIAGNÓSTICO PRENATAL
Una de las áreas que más se ha desarrollado en genética médica es el diagnóstico
prenatal, que consiste en identificar enfermedades genéticas in utero, en
parejas con alto riesgo de tener hijos afectados.
En muchos países, con la |
liberalización
de las leyes del aborto, es legalmente permisible la terminación de un embarazo
cuando existe riesgo de que el feto pueda tener alteraciones físicas o mentales.
El principal objetivo del diagnóstico prenatal es detectar tales enfermedades
en el feto durante el embarazo temprano y realizar un aborto selectivo.
Para ello, los métodos más utilizados son la ultrasonografía, la amniocentesis
y el análisis de las vellosidades coriónicas.
Ultrasonografía
El ultrasonido es un metódo de diagnóstico no invasivo y aparentemente no
deletéreo, debido a que su intensidad está muy por debajo del umbral que
pueda causar efectos biológicos. Es de gran valor para el diagnóstico de
algunas malformaciones fetales, ya que permite observar el crecimiento embrionario
desde el primer trimestre del embarazo. En el cuadro 5 se mencionan algunas
de las alteraciones que pueden ser diagnosticadas por ultrasonografía. La
ultrasonografía también se utiliza para monitorear procesos invasivos como
la amniocentesis y fetoscopia al localizar la zona adecuada para la punción.
Amniocentesis
El uso de la amniocentesis permite el diagnóstico de ciertas enfermedades
genéticas en una etapa suficientemente temprana para terminar el embarazo
y prevenir el nacimiento de un niño afectado. Las principales indicaciones
para el diagnóstico prenatal por medio de amniocentesis son: Parejas que
han tenido un hijo afectado por un defecto de cierre tuboneural, parejas
en que uno de los padres es portador de un rearreglo cromosómico balanceado,
edad materna avanzada (> 35 años) y parejas con riesgo de algún error innato
de metabolismo u otras enfermedades hereditarias. Este procedimiento consiste
en la extracción de líquido amniótico que contiene varias clases de células
de origen fetal provenientes de piel, orina, tracto respiratorio, gastrointestinal,
cordón umbilical, y pared de amnios. |