| Al replicarse
el plásmido se produce también la replicación del gene exógeno; este se
conoce también como clonación. Los genes así clonados se utilizan para obtener
sondas específicas que permiten el análisis de genes anormales por una técnica
de hibridación en fase sólida conocida como "Southern blot". Por ejemplo,
la anemia de células falciformes, que es secundaria a una mutación puntual,
puede diagnosticarse con tecnología de ADN recombinante. Los pacientes afectados
presentan diferentes patrones de fragmentos de ADN comparados con individuos
normales cuando su ADN es digerido por una enzima de restricción específica.
Esto es debido a que el cambio de base en el gene de la cadena beta de la
hemoglobina es el sitio de reconocimiento para esta enzima. En condiciones
normales el ADN que codifica para la cadena beta es digerido en dos fragmentos;
pero al faltar esta secuencia en el ADN anormal, éste no se modifica y permanece
intacto. Este estudio puede ser realizado en el ADN de células fetales sin
necesidad de cultivo y tiene la ventaja de detectar genes anormales que
no se expresan en estas células. El análisis de los genes anormales responsables
de enfermedades hereditarias en las cuales se desconoce el defecto bioquímico
puede realizarse en forma indirecta con base en un mapeo génico, utilizando
enzimas de restricción para detectar polimorfismo en las secuencias de ADN
(RFLPs = restriction fragment length polymorphism). Tal es el caso
de la corea de |
Huntington
en la que se pueden detectar individuos que han heredado el gene anormal,
pero que aún no desarrollan síntomas de la enfermedad.
El uso de estos marcadores, RFLPs o VNTR (variable number
tandem repeats) ha permitido establecer mapas de ligamiento génico en prácticamente
todo el genoma humano.
El reconocimiento de la secuencia génica ha facilitado
la identificación no sólo de un gran número de genes responsables de enfermedad,
sino de productos de estos genes. Este procedimiento se conoce como genética
reversa o clonación posicional (positional cloning).
En años recientes se desarrolló una técnica que permite
la amplificación de una secuencia particular de ADN, conocida como reacción
en cadena de la polimerasa (PCR). Esta metodología puede utilizarse en el
estudio molecular de numerosos padecimientos a partir de muestras pequeñas
de ADN permitiendo realizar estudios retrospectivos en muestras fijadas
en parafina y aun en fósiles. Por otra parte está siendo ampliamente utilizada
en medicina forense donde es suficiente un cabello, una gota de sangre o
de semen.
Los estudios moleculares que han permitido el conocimiento
de los genes y sus productos abrieron un camino importante para el tratamiento
de los padecimientos genéticos. En un futuro la introducción de un gene
normal en el genoma corregirá el defecto producido por un gene mutado. |