PAC MG-1 B2

Contenido | Anterior | Siguiente

PADECIMIENTOS NASALES INMUNOLÓGICOS
En la rinitis alérgica, los cornetes aparecen aumentados de volumen con aspecto amoratado, lívido, blanquecino y pálido
RINITIS ALÉRGICA

Se denomina rinitis alérgica a toda una serie de padecimientos que se manifiestan por síntomas nasales y que tienen una base inmunológica. Entre estos, los más frecuentes son la rinitis alérgica estacional, la rinitis alérgica perenne y la alergia física.
    La rinitis alérgica estacional aparece por la exposición a un alergeno, habitualmente un polen que llega por vía respiratoria.
    Este es el origen del nombre "fiebre de heno", que en México debería llamarse fiebre de "alfalfa" puesto que es el polen de esta planta que dio el nombre a este padecimiento.
    La rinitis alérgica perenne presenta síntomas sin ningún ritmo estacional, porque el alergeno se encuentra presente todo el tiempo. Puede ser respuesta nasal ante alergenos inspirados o que llegan por vía digestiva.
    La alergia física ocasiona síntomas ante un cambio de temperatura. Es equivalente a la urticaria por frío, que aparece en la piel con carácter verdaderamente alérgico, ya que experimentalmente se puede transmitir su sensibilidad pasivamente.
    La sintomatología de la rinitis alérgica aguda es muy característica:
    1. Obstrucción nasal repentina, 2. Rinorrea clara y abundante y 3. Salvas de estornudos.
    En la rinitis crónica este cuadro puede ser menos claro, la secreción es constante, en menor cantidad y más densa, con caracteres mucopurulentos. Los estornudos pueden aparecer sólo ocasionalmente o desaparecer del todo y lo que predomina es el edema crónico que conduce a la obstrucción nasal como síntoma principal.
    Los cambios patológicos consisten en edema de mucosa y submucosa con infiltración de eosinófilos. En la fase crónica, persiste ésta, pero el edema se organiza, apareciendo fibroblastos y colágena. La mucosa nasal muestra hiperplasia y aumento de células caliciformes y de glándulas mucosas. El diagnóstico se hace por la historia clínica. En la rinitis alérgica estacional y en la alergia física hay antecedente de exposición
a la sustancia o a la condición atmosférica que desencadena los síntomas. En la rinitis alérgica no estacional, puede ser más difícil obtener la historia característica debido a que los síntomas cambian tanto por la adaptación del organismo, como por la aparición frecuente de infección secundaria.
    La rinoscopía puede dar el diagnóstico cuando se observa el llamado "edema isquémico". Los cornetes aparecen aumentados de volumen con aspecto amoratado, lívido, blanquecino y pálido. Esto se manifiesta en forma particularmente clara por la rinoscopía posterior, en la cola de los cornetes medio e inferior. En fases crónicas, la rinoscopía puede no ser tan clara, y mostrar únicamente aumento de volumen de los cornetes que ocluyen la cavidad nasal, así como secreción mucosa o mucopurulenta. Los cornetes pueden estar enrojecidos. La exploración radiológica en los casos no complicados es negativa.
    El arma diagnóstica más precisa en la rinitis alérgica consiste en la detección de eosinófilos en las células de descamación que aparecen en el moco nasal, en relación temporal cercana a la exposición al alergeno. El tratamiento de la rinitis alérgica puede ser: 1. Sintomático, 2. Causal y 3. Por desensibilización.
    El tratamiento sintomático utiliza medicamentos que, sin eliminar el fenómeno básico, mejoran las molestias por diversos mecanismos.
    Entre ellos se encuentran:
  1. Vasoconstrictores nasales. Las drogas más frecuentemente utilizadas para el alivio sintomático de la congestión nasal son los agentes adrenérgicos, que se pueden administrar por vía oral o tópica sobre la mucosa nasal en forma de gotas, gel o pomada. Los vasoconstrictores nasales que se usan por vía oral son derivados de la beta feniletilamina, como la efedrina, la seudoefedrina y la fenilefrina. Los que se usan tópicamente son derivados imidazolínicos como la oximetazolina y la xilometazolina.

Contenido | Anterior | Siguiente

Copyright © 2000 Dr. Scope. Derechos Reservados.
Diseño y Programación: Educación Médica Continua